domingo, 4 de marzo de 2012

Gastronomía Alemana

Tal como sugería en la entrada anterior, voy a hacer un repaso a las artes culinarias alemanas. Un tema de interés para todo el mundo, y una de las cosas que más estoy disfrutando en esta estancia.
Obviamente, me voy a centrar en las cosas que me han llamado la atención o que no son conocidas. Por eso no hablaré de las salchichas alemanas, pues sus bondades son sobradamente renombradas.

Ya veréis como se os abre el apetito :D

Carnes y platos principales:

1. Codillo - Schweinshaxe


El codillo de cerdo asado es el plato más típico de Múnich (y de Baviera en general). Es similar al que podemos encontrar en España, solo que mil veces mejor. Principalmente, porque lo asan hasta que la piel queda crujiente. Lo sirven en casi todos los resturantes y en la época estival es habitual encontrarlo en los biergarten. Sin embargo, es difícil de preparar en casa, porque se suele preparar en asadores parecidos a los de asar pollos. Se puede intentar hacer al horno, y queda rico, pero no tan rico.

2. Carne macerada en cerveza -
Rostbrätel


Esto, amigos, es la mayor delicia que he comido jamás (aunque digo esto demasiado a menudo). Un plato típico de la región de Turingia. Consiste en carne de cerdo (usualmente, del cuello), que se salpimenta, se unta con mostaza, y se introduce cruda en un cuenco, sumergida en cerveza con cebollas picadas. Se deja uno o dos días macerándose, y después se cocina. Así coge un sabor muy fuerte e intenso, a mostaza+cerveza+cebolla, en una combinación perfecta con el propio sabor de la carne. Está tan bueno, y es tan fácil de preparar, que es increíble que esta receta no haya traspasado las fronteras de Alemania.

3. Carne agridulce - Sauerbraten

Esto es parecido al anterior, también carne macerada, solo que en una mezcla de agua, vinagre, caldo de verduras y especias. El resultado es un sabor agridulce, bastante agradable para mi gusto, aunque no tanto como el rostbrätel. En el supermercado venden una salsa de sauerbraten que se puede añadir a la carne y da el pego bastante bien.

4. Tortitas de patata - Kartoffelpuffer

Estaba dudando si poner esto aquí o en postres. Pero creo que encaja mejor aquí, porque no es dulce de por sí. Estas tortitas son como los pancakes, solo que están hechas de patata machacada y cebolla picada, a las que se añade harina para que cojan consistencia y especias para el sabor. Aquí en Múnich se suelen servir acompañadas de puré de manzana, pero hay muchas variantes tanto en esto como en los ingredientes extra. Cada región de Alemania tiene su versión de los kartoffelpuffer, sirviendo a veces de acompañamiento para otros platos.

5. Pasta alemana - Spätzle

Es como la pasta normal, pero más gruesa y lleva más huevo. Eso le da un sabor bastante rico. En forma, son como macarroncitos pequeños. Supongo que los italianos dirán que eso no es pasta, que no está al dente, bla bla y no se puede comer. Pero para mí está bien rica.

6. Maultaschen



Es como se conoce a una especialidad de pasta rellena. Son como raviolis gigantes. Los que yo he probado iban rellenos de espinacas, pero estoy deseando probar los rellenos de carne.
Su invención, al parecer, fue independiente de las especialidades italianas, aunque se parezca mucho.

Acompañamientos:

1. Col fermentada - Sauerkraut


O, como se le llama a veces en España, chucrut. Es el acompañamiento típico de toda clase de carnes. Es muy barato, en el supermercado viene costando menos de 1€/kg. Fue inventado por los alemanes como una manera de conservar la verdura durante el invierno.
Existe una variante hecha con col de bruselas (rotkohl), que sigue un proceso de elaboración diferente. Mientras que el sauerkraut blanco es ácido, este es dulce. Por esta razón se suele servir con postres y con solo determinados platos principales. Parece ser que a la gente le genera rechazo mezclar dulce con platos de carne. No es mi caso, de hecho me gusta más este sauerkraut rojo que el habitual.

2. Albóndigas de patata - Knödeln


Una de las cosas que me pillaron de nuevas cuando vine a Múnich la primera vez eran estas cosas. Fue como "¿Qué es esto? Parece patata, pero es esférica, y con otro sabor!"
Se preparan haciendo puré de patata, mezclándolo con mantequilla, harina y otros ingredientes, hasta darle consistencia. Hay una enorme variedad de recetas, que difieren en lo de "otros ingredientes". Tienen nombres característicos: marillenknödeln, semmelknödeln, zwetschkenknödeln... Todas las que he probado están buenísimas, son más dulces que las patatas solas, y son la guarnición perfecta para platos como el codillo.

3. Albóndigas de pan - Brotknödeln


Las de patata son las más comunes. Pero también hay una variante hecha con pan, los brotknödeln. Por ejemplo, se pueden preparar mojando pan troceado en caldo de pollo con especias (salvia, principalmente), y formando bolas que después se cocinan. Estas son, de hecho, mis favoritas. Y también se les puede añadir carne, por ejemplo incluyendo trocitos de bacon en la masa. Y luego está la cúspide de la deliciosidad, que es cuando se preparan rellenos de carne (como un txoripan, pero con una albóndiga dentro).
También hay variantes para postres, que llevan azúcar y que se suelen rellenar de ciruela en almíbar.

4. Pan de centeno - Pumpernickel

Este es un tipo de pan que me gusta especialmente porque es muy compacto, y al mismo tiempo frágil. Lo venden en barras tipo pan bimbo. Pero las rebanadas se desmenuzan con las manos enseguida, porque más que de miga, está compuesto de los propios granos. Se ven a simple vista. El sabor es muy bueno, más dulce que el pan de centeno usual. Eso hace que te apetezca comerlo, aun a solas.

Lácteos:

1. Quark



No, no me refiero a las partículas elementales, sino a un producto lácteo parecido al yogur (al parecer, es pura casualidad que se llamen igual). De todos los productos originarios de Alemania, si tuviera que nombrar uno cuya ausencia de los supermercados españoles no entienda en absoluto, ese sería el quark. Porque aquí no es más caro que el yogur, y es casi más común (ocupa más baldas en la sección de refrigerados). Y sobre todo, es taaan bueno... La diferencia que tiene con respecto al yogur es que es más espeso. Como el yogur griego que nos anuncian tanto. Solo que el contenido en grasa del quark es muy bajo. Lo suelen vender mezclado con fruta (cerezas, peras, kiwis...) en botes grandes.

2. Suero de mantequilla - Buttermilch

Originalmente, esta bebida es lo que sobraba en la producción de la mantequilla. Hoy en día es un producto lácteo de por sí, obtenido tras la fermentación de la leche. Un proceso similar al que se usa para elaborar yogur, solo que el producto resultante es líquido. Para los que no nos gusta el sabor de la leche (como yo), esto es perfecto. Porque el sabor es muy parecido, pero es lo suficientemente diferente como para ser agradable (hablo de la versión azucarada, porque la buttermilch tal cual es agria). Suelo tener de esto en casa para el desayuno y va muy bien con los cereales!

3. Queso de montaña - Bergkäse

Es la variante más reconocida de queso alemán. Tiene un olor muy fuerte, como una mezcla de olor a pies y huevo podrido, jajaja. Eso disgusta a algunas personas. Pero el sabor es muy bueno, menos fuerte de lo que ese olor te parece indicar.

4. Obatzda


Esta especialidad es una mezcla de Camembert, queso cremoso y mantequilla. Se suele servir con cebolla, con la cual combina inesperadamente bien. Su sabor es exquisito.

Postres:

1. Pastel de manzana - Apfelstrudel


Es muy diferente de la tarta de manzana que conocemos en España. Básicamente es un rollo de hojaldre relleno de compota de manzana, con pasas, almendras y canela. Es mi dulce alemán preferido. La manzana le da el toque frutal ideal y es perfecto para cuando te apetece algo muy dulce. Si lo quieres más dulcete todavía, hay una variante rellena de nata y quark llamada Topfenstrudel.

2. Lebkuchen


Son el típico postre navideño de Alemania. Lo que sería el equivalente al turrón. Su nombre significa literalmente "pasteles de vida". Son como unas galletas especiadas. Hay infinitas recetas y sabores. Lo que tienen en común es que su contenido en harina es bastante bajo comparado con las galletas normales, siendo los frutos secos su composición principal.

3. Bolas de fraile


Estos bollos, cuyo nombre en castellano es muy gracioso, son como el equivalente alemán de los donuts. Su gracia está en su relleno. Al parecer, cada región de Alemania tiene su relleno tradicional. Aquí en Múnich, es una crema con sabor como a caramelo. Mis preferidos son los rellenos de mermelada de fresa. Y de hecho, ni siquiera se ponen de acuerdo en su nombre, por aquí los llaman Krapfen. En la mayor parte de Alemania, los llaman Berliner (berlinesas), y en Berlín los llaman Pfannkuchen.
Son sobre todo típicos de la época anterior a Cuaresma, que es cuando todos los escaparates de pastelerías se llenan de estas cosas.

4. Tarta de queso - Käsekuchen


La deliciosidad de la tarta de queso es por todos conocida. Pero aquí en Alemania es aún más rica, porque se elabora con quark. Eso hace que sea más baja en calorías, además de ser más densa y darle una textura tremendamente buena. Todo son ventajas.


...y ahora, si me disculpáis, me voy a cenar, jajaja.


P.D. Nueva sección del blog: Como soy un entusiasta de los trailers, a la derecha añadiré con cada actualización el trailer de algún próximo estreno que me parezca interesante. Justo debajo de la sección de recomendaciones musicales :)

sábado, 25 de febrero de 2012

Novedades desde Múnich



Uy, ¿25 de febrero ya? ¡Cómo pasa el tiempo! Es hora de ir actualizando el blog, me parece.

Como podéis ver, he sobrevivido al frío de estos meses invernales. Que no me pillaba de nuevas después de haber estado en Oulu, pero hacía bastante más frío que en España. Me reía de mis padres cuando me decían que había 0ºC en Bilbao, como si fuera algo gélido. Si aquí, cuando hemos vuelto a 0ºC ha sido un alivio. Vamos, es que daban ganas de salir sin chaqueta a la calle.

Invierno en mi calle

Llega a caer la nevada que hemos tenido aquí en España y el país se derrumba en el caos. Aquí están preparados, con quitanieves y tal. Sin embargo, no están tan preparados como en Finlandia. Allí nunca, nunca había nieve en los caminos porque enseguida la retiraban. Aquí la frecuencia de quitanieves es menor.

Lo bueno es que hemos tenido suficiente nieve como para poder tomarnos pausas en el trabajo e ir a jugar batallas de nieve. Y también para hacer un muñeco de nieve gigante!! Más grande que una persona, de hecho necesitamos una escalera para acabarlo:

Más bien parece un gungan de nieve...

Paradójicamente, sin embargo, pasar el invierno en España puede ser peor que pasarlo aquí. Por ejemplo, tanto en mi piso como en el Instituto hay muy buen aislamiento y se mantiene a una temperatura templada (~20ºC), mientras que los pasillos de mi facultad de Barcelona están helados (~10ºC). Esto es algo que comentaban mis compañeros del Instituto hace unos días. De cómo, alguna vez que fueron a España, las casas por dentro estaban frías. Y es ahí donde pasas la mayor parte del tiempo, así que es lo que cuenta al final.

Pero tampoco es que todo sea maravilloso en Múnich: Por ejemplo el transporte público, por ponerlo de forma concisa, es una puta mierda. Hay metro, pero su frecuencia es de 10 minutos. Y se extiende de forma radial desde el centro, de forma que para ir desde mi piso al instituto tengo que ir al centro a cambiar de línea. Tardo media hora en total. Y el precio es de locos: 2,40€ cada viaje, y si no, píllate una tarjeta mensual por... 46€!!

Algo bueno que puedes encontrar en las paradas de metro:
¡Máquinas expendedoras de LEGOs! :)

Así que me dije: "Anda y que os den, alemanes", y me compré una bici de 2ª mano en un mercadillo por 50€. La uso cada día para hacerme los 6 km que tengo hasta el insti. Es un buen ejercicio, además de gratis. La conexión es directa, con carril bici y atravesando un parque.

Fue interesante durante los días de frío profundo. El día más extremo, -18ºC y con viento. Hmmm, qué gustito. Pero la gente aquí son unos moñas de la hostia, les ves tapados con pasamontañas y gafas enormes... Yo iba tal cual y llegaba al trabajo con unas energías extra :D

Parque por donde pasaba con la bici.
(Con la nieve no se distingue el camino)

Por cierto, ya he hecho amigos! Tal como predecía, era cuestión de encontrar a la gente simpática. En general, mis compañeros son bastante sociables. Y siempre hablan en inglés cuando estoy presente (ya me deshice de esos maleducados de los que hablaba en la anterior entrada). Incluso hay alguno que sabe castellano.

Respecto a la dedicación, no veo que se tiren la vida en el trabajo, de hecho la mayoría se van a las 18 y a las 19 ya no queda nadie. Pero claro, a las 9:00 el instituto está lleno de gente. Yo sigo un horario medio español, porque nunca llego tan pronto.
Luego están los asiáticos, que no dejo de alucinar con ellos. En particular, hay un chino en mi despacho que me tiene intrigado, porque 1º no habla nunca con nadie, y 2º siempre está en el despacho. Nunca le he visto llegar ni irse. Incluso cuando voy en fin de semana, allí está.

No me malinterpretéis: no es que tenga costumbre de trabajar mucho los findes. Y menos ahora que tengo con quien salir, aunque sean todos chicos. Que de esto último no tengo la culpa, de unos 40 estudiantes que hay en el instituto, 3 son chicas. Y solo conozco a una... ¿Por qué ahuyentamos los físicos a las mujeres? Ays...

(en el campo de física teórica, me refiero)

A la hora de comer, voy con los miembros de mi grupo. Estudiantes y profesores, todos juntos; lo cual me parece una gran idea. Porque hace las relaciones mucho más informales. Puedes hablar de los progresos que tienes, de donde están tus dificultades... sin necesidad de hacer una reunión expresamente para eso.

Esto me recuerda que me sigue flipando lo buena que es la comida de aquí. En el supermercado no dejo de encontrar cosas nuevas. Especialmente postres riquísimos, y salsas. Y frutas que nunca había visto en España: Arándanos, pampelmusas, lichis, uchuvas... se pueden encontrar en cualquier supermercado. Y no más caras que fruta que consideramos habitual (p.ej. manzanas).
Podría hacer una entrada exclusivamente hablando de la comida alemana. Qué buena idea, quizá lo haga para la próxima.

El único, a la vez que gran, punto flojo de la comida alemana es el pescado. No he encontrado ningún sitio en mis alrededores donde comprar pescado fresco. Y en la cantina del instituto lo sirven una vez a la semana, si es que lo sirven. Esta semana, por ejemplo, hemos tenido carne cada día.

Codillo + cerveza. ¿Hay algo mejor?
(Si lo hay, creo que no quiero saberlo)

He vuelto a ir a la Hofbräuhaus, como véis en la foto de arriba. Pero aparte de eso, como ya hice mucho turismo cuando estuve aquí el verano pasado, no me he preocupado de bajar mucho al centro. El único sitio que he vuelto a visitar es el Deusches Museum, el museo de ciencias. Ahora tienen expuesta una máquina Enigma. Que no es muy impresionante vista por fuera, pero su sistema mecánico para codificar mensajes es de una brillantez increíble.


Mención especial merece el día que quedé con los compañeros para ir a ver la famosa PhD Movie, la película de PhD Comics. Es una película sobre lo que supone ser un estudiante de doctorado, básicamente una sucesión de los chistes más famosos de esas viñetas. Es la hostia, pero quien no sea ni haya sido PhD student no pillará la gracia. Por eso no está en cines, y solo organizan proyecciones especiales en facultades.

Una captura de mi vídeo

No la he encontrado para descargar en internet ("Todo está en internet" - Mentira!). Pensé en grabarla en screener, pero mi cámara, aun a mínima resolución, graba con demasiada calidad: ¡Solo grabé 20 minutos, y el vídeo me ocupa 3 gigas!

Hablando de cámaras, otra anécdota del piso: Un día me estaba preparando el desayuno en la cocina, cuando me da por mirar la ventana. A través de las cortinas vi a unos tíos grabando mi fachada con una cámara de estas de televisión. No me quedé a preguntar, pero no creo que estuvieran grabando cómo Dani se prepara sus cereales.
Y esta misma mañana, antes de ponerme a escribir esto, he visto una congregación de personas frente a la puerta, uno de ellos dando un discurso en un idioma que no entiendo. Tal vez sean oraciones. No he querido salir, por respeto. Voy a bajar de nuevo ahora, a ver si ha terminado.

Porque con esto y un bizcocho creo que he escrito suficiente. Gracias por leer, y hasta la próxima ;)

domingo, 5 de febrero de 2012

Innsbruck

La semana pasada aproveché la cercanía para irme a visitar la ciudad de Innsbruck, en Austria. Está a dos horas en tren desde Múnich y es un sitio que merece la pena visitar en Invierno. Fui a visitar a un colega que estaba de estancia en el Instituto de Óptica Cuántica.

Casas de colores a orillas del río Eno

Innsbruck es la capital del Tirol y está pegadito a las prominentes cumbres de los Alpes, lo cual ofrece un espectáculo sensacional. Es como si el mundo se curvase hacia arriba en el borde de la ciudad. Las cumbres nevadas eran impresionantes vistas desde casi cualquier esquina. Es muy parecido al lugar donde vivía Heidi.

Por la noche molaba más aún, porque las montañas quedaban oscurecidas, salvo por puntos de luz aquí y allí, de los albergues o algo. Eso me recordaba mucho a las almenaras de Gondor :D

"Quiero volver a ver montañas. ¡Montañas, Gandalf!"

No tengo fotos de las almenaras, no se distinguían en la negra noche.

A pesar de estar más al sur, su cercanía a los Alpes hace que tenga un clima más frío que Múnich. Según mi colega, bajan hasta -20ºC sin necesidad de olas de frío. Había mucha nieve acumulada a ambos lados de las calles. Eso me recordaba a Finlandia. Pero el día que estuve yo no hacía mucho frío.

Esculturas de nieve (sin acabar)

Este año se celebraron allí las Olimpiadas de Invierno de la Juventud. De hecho, se estaban celebrando durante el fin de semana en que estuve. Se veía atletas por todas partes, fácilmente reconocibles porque llevaban el uniforme de los juegos, con la bandera de su país. También por esta razón, había más gente de lo habitual.
Los juegos tuvieron lugar en las muchas estaciones de esquí que hay alrededor de la ciudad.

Pasé cerca de donde se estaba celebrando la ceremonia de clausura, aunque no pude pasar porque era solo para acreditados.

Gradas de sitio de la ceremonia de clausura

Con una población de 120.000 personas, no es muy grande, así que un día es suficiente para visitarlo. Imprescindible probar el Schnitzel, el plato típico de la región, que en los restaurantes españoles suelen llamar "escalope a la milanesa" equivocadamente (porque no es de Milán).

En la próxima entrada, contaré algunas cosas más de Múnich ;)

Tschüss!

miércoles, 11 de enero de 2012

Llegada a Múnich

Ya llevo una semana por Múnich, así que va siendo hora de escribir la entrada de rigor sobre las primeras impresiones. No es la primera vez (ver entrada correspondiente) que vengo aquí, pero tengo cosas interesantes que contar. En especial una sorprendente que me guardo para el final, así que leedlo poco a poco.

Como ya sabréis, he venido aquí por una estancia de cuatro meses, que viene siendo como irte de erasmus, pero en el doctorado. Solamente cuatro meses, porque es el plazo máximo que te dejan. Viene bien para colaborar con otros investigadores y tal. El lugar donde estaré trabajando no es la universidad, sino un centro científico llamado Instituto Max Planck de Múnich. Un buen sitio.

Hablando de trabajar como estudiante de doctorado: El otro día, cuando fui a abrirme una cuenta en el banco, pasó lo típico. Pensaba que era cosa de España, pero parece que aquí también pasa. La conversación fue más o menos así:

- So... are you a student or are you working here?
- Well, I'm a PhD student.
- So you're studying.
- No, I'm working.
- Excuse me?
- Hmmm....

Mi despacho. ¡Tenemos sofás!

Solo llevo cuatro días, pero ya noto que la sensación de trabajo es diferente a la de mi facultad de Barcelona. Para empezar, los despachos son más amplios, y mejor equipados. Y tienen lo que siempre he defendido: una sala con sofás a la que puedes ir a echarte a la bartola cuando te entra sueño. Qué gran idea. Y además, también hay sofás en el despacho que me han asignado, jaja.

Pero por otra parte, en los ratos que he estado con otros estudiantes, casi solo se hablaba de física. La gente en general es muy seria aquí, no están a la chanza como estamos en Barcelona, ni hacen chistes ni nada. En especial los asiáticos, qué gente tan apática... Y los alemanes, bastante maleducados, porque cuando estoy con ellos siguen hablando en alemán. ¡Vaya con la cortesía germánica! Creo que voy a tener que buscarme a otra gente con quien ir a comer al mediodía.

Una ardilla cerca del Instituto.

Hablando de comida, he vuelto a comprobar lo buena que es la comida alemana. Tanto en la cafetería del instituto como en los supermercados. En especial me encanta el sauerkraut (tanto en su versión blanca como roja). Y las salchichas, por supuesto. Y las miles de variantes de mostaza que existen (he de probarlas todas!). Y la cantidad de dulces diferentes, qué buenos todos. En especial hay unos navideños llamados Lebkuchen. Son como unas galletas que... bueno, tendréis que venir si queréis probarlos, no puedo transmitirlo por escrito :D

Navidad, sí, estuve aquí durante el final de las navidades. Decidí venirme unos días antes de Reyes para irme habituando a esto sin tener que trabajar. Pude disfrutar de unas mini-vacaciones. Vi el árbol de Navidad de Marienplatz:

Bonito, eh?

Y el numerito que montan en el reloj de la plaza unos muñequitos cuando dan las doce:

Los muñecos se mueven y bailan.

También me encontré con estos señores que iban por la calle haciendo una especie de desfile con música, aunque no tengo ni idea de porqué:


Y fui al cine, donde vi la nueva de Sherlock Holmes. Recomendable película, por cierto. Lo que no era tan recomendable era el precio de la entrada, aún más cara que en España. Al menos, la pusieron en versión original, no en alemán, que a este paso acabará reemplazando al catalán como mi "idioma más odiado". Esto no es como Finlandia, aquí no todos hablan inglés.

Como muestra: tuve una conversación besuguil con un señor el otro día. Mi piso está cerca del Parque Olímpico. Allí hay unas instalaciones deportivas bastante grandes, rodeadas por una verja muy alta y este señor era el guarda. Me acerqué para entrar y el tío me paró y me preguntó algo. A lo que yo respondí:

- Excuse me, I'm not german.
- Schwschwschwschw??
- Nein Deutsch.
- Schwschwschw!!
- Can you speak english?
- No english. Schwschwschwschwschw...
- Sir, I really don't understand.
- Schwschwschwschwschwschwschwschwschwschw...
- I don't know what you're saying!!
- Schwschwschwschw!!
- Puedes decir lo que quieras, que no te voy a entender, imbécil!
- SCHWSCHWSCHW!!??

Y ya cuando parecía que nos ibamos a empezar a cascar, se acercaron unos jóvenes y me explicaron que tienes que sacarte un acceso para poder entrar y tal (básicamente es para profesionales). Lo que sigo sin saber es porqué me gritaba el viejo.

De hecho, el centro deportivo este es donde se celebraron las Olimpiadas de 1972, marcadas por una tragedia conocida como la "Masacre de Múnich". Resumen de la historia: El día 5 de septiembre de ese año, un grupo de terroristas palestinos se colaron en las instalaciones y secuestraron al equipo de atletas israelíes. Todo se fue complicando, y el embrollo acabó desembocando en la muerte de todos los atletas.

El lugar donde los tuvieron como rehenes, y donde asesinaron a algunos de ellos, era un piso de una calle cercana, Connollystraße. Concretamente, en el número 31. Concretamente en el apartamento número 1.

Exactamente el mismo piso donde estoy viviendo ahora.

Fachada del piso. A la derecha de la puerta hay una placa conmemorativa.
Podéis compararla con la foto de la web de wikipedia.

Obviamente, yo no lo sabía. Me lo contó mi compañero de piso una vez llegué aquí, sorprendido de que no lo supiera. He buscado fotos de la época, ¡y es cierto! Por ejemplo, ¿este balcón al que se asoma un tipo encapuchado? Lo tengo aquí detrás, mientras escribo esto.
Hay que ver qué cosas me pasan.

Hay una película, titulada "Munich", de S. Spielberg. La historia de la masacre está contada durante los primeros minutos de la película. No la rodaron aquí, sino en un decorado, pero se parece mucho. Aparecen también, intercaladas, imágenes reales de la televisión. En esas sí que se reconoce el piso.
Concretamente, hay una escena en la que un secuestrador está en, bueno, mi habitación. Mira la televisión y ve cómo le están enfocando desde fuera. Y eso, lo estaba viendo yo aquí mismo, así que era triple, es decir: Estaba viendo mi propia habitación en la pantalla de mi ordenata, donde un tío se estaba viendo a sí mismo en una tele!!! Jajaja

La que sí rodaron aquí mismo es otra película más antigua, "21 horas en Múnich". Para mí es acojonante verla. Os dejo un vídeo de youtube para que veáis como es el piso:


Mi compañero (que lleva aquí más tiempo) me cuenta que hace poco un equipo de rodaje estuvo aquí, rodando otra película que se estrenará el día del 40 aniversario del evento, el 5 de septiembre de 2012.
También dice que los turistas vienen a veces a sacarle fotos a la fachada. En verano, forma parte de visitas guiadas. Y de vez en cuando, hay un grupo de judíos que vienen en sábado a orar frente a la placa. Le han despertado más de una vez. Cuando vuelvan, me acercaré a hacerles una foto. Con mucho respeto, eso sí.

Esta es, por supuesto, una razón más para venir a visitarme. No os perdáis esta oportunidad única de visitar esta pieza de Historia por dentro. Yo estoy viviendo en ella, literalmente ;)

viernes, 30 de diciembre de 2011

Mis 10 películas de 2011

Última entrada del año que se va. Siguiendo el espíritu de lo que estos días abunda en telediarios y periódicos ("los mejores momentos de 2011", y cosas así), es hora de hacer un ranking, una clasificación. Y qué mejor que hacerla de películas.

Para los que me conocéis, las películas seleccionadas no conllevan ninguna sorpresa: Muchos superhéroes, muchos efectos especiales, acción, y cosas épicas. Una aclaración: igual que hice el año pasado, la clasificación corresponde a cuánto me hicieron disfrutar, y no exactamente a su calidad intrínseca. De hecho, si tuviera que hacer un ranking objetivo basado en calidad cinematográfica, tendría que mirar otro tipo de películas. Pero aquí se trata, sobre todo, de divertirse.

Lo que me ha costado decidir es el orden, por ser películas muy variadas, ambientadas en mundos muy diferentes entre sí. Empezamos:

10. El Origen del Planeta de los Simios
De la evolución a la revolución

El mayor logro de esta película es dar una explicación coherente, a la vez que simple, de cómo la Tierra pudo acabar convirtiéndose en el planeta habitado por simios que vimos en la película original de 1968. Y además consigue hacerlo por medio de una historia personal: centrándose en César, el primer simio que gana el don de la inteligencia, y en sus razones para volverse en contra de la Humanidad. Al final, uno no puede sino sentirse identificado con este personaje, aunque ni siquiera sea humano.

9. Transformers 3: El Lado Oscuro de la Luna
Última batalla en la Tierra

En esta tercera entrega de la saga, llega la conclusión al enfrentamiento entre Optimus Prime y Megatron, además de profundizar en los orígenes del conflicto que acabó llevando a Cybertron a su final. Esto es lo que más agradecí, pues poder entender las motivaciones de los personajes hace que vivas mucho más las escenas de acción. De las cuales, por otra parte, no anda escasa la película. De hecho, la batalla final en Chicago es una de las cosas más espectaculares que he visto en una pantalla de cine.

8. Conan el Bárbaro
El poder del acero

La película original de Conan, de la cual esta es un remake, es entretenida y a veces graciosa. Sobre todo gracias a la escasez de talento interpretativo del simpático Chuache. Esta nueva versión es todo lo que aquella no fue: Una adaptación seria del personaje de Conan, con toda su crudeza y frialdad. Una historia de venganza ambientada en un mundo inhóspito, que es recreado con paisajes de parajes hermosos a la vez que fieros. Las luchas, siempre a espada, están rodadas con agilidad y sin escatimar en detalles. Lo único que le falta a esta pieza de barbarismo cinematográfico es una banda sonora compuesta por Manowar.

7. Immortals
Los dioses necesitan un héroe

Ojalá que ningún año me falte una nueva película sobre mitología griega. Aunque esta en concreto no es la adaptación de ningún mito, sino una historia original protagonizada por personajes de la Grecia mitológica (Teseo, Hiperión, Fedra...). Este es, quizá, su punto fuerte, al no estar atada por ninguna historia preestablecida.
El argumento gira en torno a la eterna cuestión filosófica sobre la intervención divina en los asuntos de los humanos. Este asunto se lleva al límite cuando un hombre decide declarar la guerra a los dioses, y se propone liberar a sus enemigos primordiales. La acción, igual que en el caso de la anterior, es áspera y dura, como corresponde. Y, en los puntos en que intervienen los dioses, las escenas son conmovedoras, con imágenes muy pictóricas, como sacadas de un cuadro renacentista.

6. X-Men: Primera Generación
El comienzo

Este año se estrenaron 4 películas sobre superhéroes, todas magníficas, que han hecho que me deje unos cuartos en entradas de cine y me vaya a dejar otros tantos en DVDs. La largamente esperada precuela de los X-Men entra en última posición, sin que ello signifique que no me gustase.
Cumple en todos sus aspectos, tanto en caracterización de personajes, como en efectos... y sobre todo, en cuanto al guión: La película presenta el origen de la enemistad entre Magneto y el profesor X, por sus visiones opuestas del mundo, y lo hace de manera cristalina, con unas interpretaciones excelentes. De hecho, alcanza a otorgarnos nuevos puntos de vista sobre la situación actual de nuestro mundo, al igual que la diversidad entre mutantes nos recuerda las diferencias que existen entre nosotros mismos, los seres humanos. Además es de destacar su ambientación, que recuerda a las películas de espías de los años 70.

5. Super 8
Ya llega

Hacía mucho que no veía una película de aventuras como esta, que me recordó cómo me emocionaba este tipo de pelis cuando era más joven. La historia trata de un grupo de chavales que se deben enfrentar a una amenaza del espacio exterior. Algo que sin duda les supera a todos, pero no por ello decaen en su determinación, en su sed de aventuras, aunque les acerque al peligro. Me vi reconocido en ellos, mientras deseaba poder estar en su lugar viviendo esas emocionantes hazañas junto a amigos inseparables.

Además, de todas las películas de este ranking, es la única que cuenta una historia completamente original: Ni secuela, ni precuela, ni remake, ni adaptación. Bravo por los guionistas que crearon esta fantástica historia.

4. Capitán América
El primer vengador

El tercer puesto superheroico es para el Capitán América: una película que corría el riesgo de caer en los esloganes pseudopatriotas estadounidenses. Un riesgo muy probable, teniendo en cuenta que el protagonista básicamente va vestido con la bandera de los USA. Sin embargo, consigue transmitir la imagen del héroe que representa a todo el mundo libre: alguien que simboliza al ser humano ideal, un hombre humilde a la vez que atrevido. De todas las pelis estrenadas de superhéroes, esta es en la que el protagonista es el más protagonista. Porque es fácil dar al público un héroe sin errores que siempre hace lo correcto, pero no es tan fácil hacer que ese héroe sienta miedo y haga sacrificios dolorosos. Como dicen: "Todos queremos ser el Capitán... nadie Steve Rogers".

3. Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, parte 2
Todo termina

La última entrega de la saga de Harry Potter tenía que estar en el podio. Para mí, un final fantástico, aunque esto se lo he de agradecer más a la propia J.K. Rowling que a los realizadores de la película, que se limitan a plasmar en imágenes (de manera correcta) lo que la creadora del personaje dispuso sobre el papel. Yo no había leído el libro, así que el último giro argumental me pilló de sorpresa.
El final, como en todas estas grandes historias, es melancólico por saber que nunca más veré nada nuevo de ese personaje con el que he crecido: Cuando se estrenó la primera película, yo tenía 16, y ahora tengo 26. El paso de la adolescencia a la edad adulta se completa, en la vida real y en la pantalla de cine.

2. Thor
El valor es inmortal

Esto es lo más cercano a una película sobre la mitología escandinava que se ha hecho hasta ahora. El Thor de esta película es el de los cómics Marvel, que es una reimaginación del personaje legendario. Se le da un enfoque "realista", y presenta a los dioses como una raza alienígena, pero consigue hacerlo de manera que no desentona con la ambientación de todas estas películas de Marvel, y tomándose con humor todos aquellos puntos donde, como suele pasar con los cómics, la historia se vuelve un poco absurda. Más que nada, ocupa el segundo puesto del ranking por lo bien que me lo hizo pasar.

1. Green Lantern
En la noche más oscura, brillará la luz

Qué sorpresa, no? He de decir que no es una de las mejores películas de superhéroes, pero sí una de las mejores adaptaciones. Aparte de por ser fan de los cómics, la pongo en el primer puesto del ranking por el riesgo que tomó la productora al decidir adaptar un personaje tan poco conocido por el gran público, y además hacerlo de manera tan fiel al cómic (al contrario que las adaptaciones de personajes de Marvel Comics). Para ello, contrataron al guionista que ha escrito los tebeos de los últimos años, y recrearon con detalle el mundo que rodea a Linterna Verde, incluyendo el planeta Oa, los Guardianes del Universo y los miles de miembros del Cuerpo de GLs. Todo un regalo para la vista y una historia que, al igual que la energía que da poder al anillo, es pura emoción.

También he de mencionar dos películas que aún no he tenido ocasión de ver (por lo que no han podido entrar en la clasificación), pero que me habría gustado ver: Attack the Block y Melancholia.

Próximamente en el blog: La llegada a Múnich!

domingo, 25 de diciembre de 2011

Feliz Navidad 2011

Es 25 de Diciembre, día perfecto para felicitaros la Navidad! Que paséis unas felices fiestas y empecéis bien el 2012!!

domingo, 11 de diciembre de 2011

100 razones por las que me gusta la Fantaciencia

(Es decir, la fantasía o la ciencia-ficción. Vamos, las cosas frikis)

El otro día coincidí con una de esas personas de gustos opuestos a los míos. Es una situación incómoda cuando, por ejemplo, una chica te habla de lo maravilloso que es el jazz para después preguntarte qué música te gusta a ti. "El heavy metal......." respondes, mientras ella piensa desilusionada "Oh vaya, y eso que parecía un chico normal...".
En esta ocasión me preguntó por mi película favorita. Viendo venir la cosa, fui cauto y dije que la Guerra de las Galaxias. Por decirle alguna que hubiese visto. Pero no. La chica en cuestión nunca había visto Star Wars. Ni el Señor de los Anillos, ni nada de lo que ella llamaba "fantaciencia". "A mí eso no me gusta", decía. Como he dicho, lo veía venir, pero no hasta ese punto.

Me quedé pensando que era muy triste, en fin, cuántas cosas emocionantes se está perdiendo. Cuántas cosas... ¿cuántas? ¿Cuántas razones puede haber para que me gusten las cosas que me gustan? Para que me guste... la fantaciencia?

Pues me he puesto y en un momento se me han ocurrido nada menos que 100. Aunque seguro que me faltan muchas, creo que son suficientes. Os las dejo según las he ido escribiendo, o sea, sin ningún orden lógico ni nada. Vamos allá:

Me gusta porque...

1. Porque me hizo descubrir que leer libros no era aburrido. Al contrario de lo que nos enseñaban en la escuela.

Si en el colegio mandasen a los chavales leer esto en vez de El Quijote, otro gallo cantaría.

2. Porque gracias a ella, siempre hay alguna película digna de ver en el cine en una tarde de aburrimiento.
3. Por las infinitas reposiciones de Regreso al Futuro. Siempre estaba deseando que volviesen a dar alguna de ellas en la tele.
4. Porque cuando estaba enfermo me acordaba de E.T.
5. Porque Superman me enseñó que puedes ser un héroe y, al mismo tiempo, un tipo corriente.
6. Porque Peter Pan me hacía (y me hace) desear no hacerme mayor nunca.
7. Por los "científicos locos". Personajes tontos donde los haya, pero que, de alguna forma extraña, hacían que la ciencia sonase interesante.
8. Por Terminator, que hizo que un cyborg del futuro resultase adorable.
9. Por el equipo SG-1 del comando Stargate. Por muy difíciles que se pusieran las cosas, siempre conseguían salvar el mundo...

... o la Galaxia entera.

10. Por el Silmarillion, tan minucioso que dibujé esquemas de personajes y lugares para seguir la trama.
11. Por los libros de historias cortas que te puedes leer en un rato libre y olvidarte por un momento del Mundo.
12. Porque gracias al Doctor Who entiendo el humor inglés.
13. Por las series de nuestra infancia que ahora nos producen nostalgia (caballeros del zodiaco, etc.).
14. Porque Perdidos era capaz de hacerme trasnochar para averiguar cómo continuaba el siguiente capítulo.
15. Porque el cine español no hace casi nada que sirva, y casualmente tampoco fantasía ni ciencia-ficción.
16. Por el hormigueo que me recorría la espalda al ver un simple letrero con las palabras "Hace mucho, mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana..."
17. Qué demonios, por George Lucas, que inició una nueva manera de ver el cine.
18. Porque hasta los directores y escritores más prestigiosos le han dado una oportunidad al género.
19. Porque pronto me habré tragado la totalidad de 354 episodios de Stargate. Muchos de ellos, vistos más de una vez.
20. Porque Peter Jackson hizo que la Tierra Media pareciese real.
21. Porque la saga Dragonlance me hace devorar libros como si fueran rosquillas.
22. Por la Historia Interminable, la primera película que me emocionó hasta hacerme llorar.
23. Porque no hay historia de amor más poética que la de Beren y Lúthien.
24. Porque en los cuentos siempre hay final feliz.
25. Porque ahora ya sé las 3 reglas que he de seguir si me encuentro con un Mogwai.

Nunca darles de comer después de medianoche...
pero el mediodía del día siguiente sigue estando después, no?


26. Porque una vez el fantasma de Bruce Willis nos tuvo engañados hasta el final.
27. Porque Harry Potter hace más fácil de soportar el tener que llevar gafas.
28. Porque las últimas palabras de un replicante bajo la lluvia me pusieron los pelos de punta.
29. Por el día en que los deslizadores consiguieron volver a la Tierra Prima.
30. Porque los hermanos Winchester patearon el culo al mismo demonio.
31. Porque la teniente Ripley era más dura que el acero de la Nostromo.
32. Por el desconcertante discurso de un Arquitecto.
33. Por Tim Burton y su particular visión del mundo.
34. Por Steven Spielberg, porque podría terminar esta lista solo listando sus películas.
35. Por la "física star wars".
36. Por las series canceladas injustamente (Firefly, p.ej.)
37. Por las 52 Tierras del Multiverso.
38. Porque la animación no es solo para niños.
39. Y los cuentos de hadas y dragones tampoco lo son.
40. Por las convenciones de ciencia-ficción.
41. Y por los disfraces que se hacen los fans.
42. Por los remakes fallidos que demuestran que los efectos especiales no lo son todo.
43. Porque incluso las películas gafapastas molan si son de ciencia-ficción (Cube, Donnie Darko, p.ej.)
44. Por ver a la Tierra estallar tantas veces.
45. Por ver dinosaurios con tanto realismo como si hubiese vuelto al Jurásico.
46. Por lo espectacular de ver alienígenas robóticos gigantes zurrarse en medio de una ciudad de rascacielos.
47. O batallas espaciales con decenas de naves disparando rayos láser.

¿No van los haces láser a la velocidad de la luz y por tanto son casi invisibles?
Eh... sí, bueno, tú relájate y disfruta de la peli.


48. Por esas películas/series que me hacen sentir que soy la única persona del mundo a la que le gustan.
49. Por los trajes ridículos que, al parecer, todos llevaremos dentro de unos pocos siglos.
50. Por lo fácil que es traer de vuelta a un personaje que ha muerto en una serie de ciencia-ficción (universos paralelos, viaje en el tiempo, clonación...)
51. Por el muchacho que se convirtió en rey al sacar una espada de una piedra.
52. Por el rey que consiguió volver a casa tras una odisea de 10 años.
53. Porque a todos nos gustaría tener el poder de Hiro Nakamura.
54. Porque los libros de Michael Crichton hicieron despertar en mí la curiosidad científica.
55. Porque nada molaría más que tener un anillo de poder.
56. Porque Flash ganó a Superman en una carrera.
57. Por saber lo que habría pasado si los nazis hubieran ganado la II Guerra Mundial.
58. Por la muerte de Boromir.
59. Por cualquier libro que venga con mapa.
60. Por el sorprendente, pero al mismo tiempo predecible, final de Battlestar Galactica.
61. Por poder volver a disfrutar de las películas que vi de pequeño.
62. Por los cliffhangers que siempre se resuelven de una manera distinta a la que había imaginado.
63. Por los cambios de guionistas que resultan en temporadas delirantes.
64. Por la ilusión de estrecharles la mano a los héroes de la galaxia (aunque sepas, en el fondo, que son solo actores).
65. Por los fans que hacen que pueda descargarme mis series favoritas de internet, con subtítulos encajados a la perfección.
66. Por las letras de Blind Guardian.
67. Porque la cena sabe mejor si te la comes mientras ves un capítulo de The Walking Dead.
68. Porque las películas de superhéroes de Marvel son mejores que sus cómics.
69. Porque los cómics de DC son mejores que sus películas.
70. Porque estudiar física ha hecho que entienda mejor las novelas de Arthur C. Clarke.
71. Porque siempre supe que una adaptar una saga fantástica como "Canción de Hielo y Fuego" para una serie de la tele sería una gran idea.

La HBO por fin hizo algo que sirva.

72. Por el cachondeo de "The Big Bang theory".
73. Por Frodo!
74. Porque es muy fácil hacerme regalos.
75. Por los pósters que tengo por todas las paredes de mi piso (y en la pared de mi despacho).
76. Por entrar a visitar la Fnac y pasear por las estanterías, aunque no tengas pensado comprar nada.
77. Porque los piratas no empezaron a molar hasta que se estrenó "Piratas del Caribe".
78. Por los futuros post-apocalípticos, en sus miles de variantes.
79. Por lo bonita que queda mi sección "Arte y Ocio" del perfil de facebook.
80. Porque ya la mitad de mis camisetas son camisetas frikis.
81. Por el tiempo que me pasaba rotulando mis DVDs, hasta que llegaron los pendrives y discos externos.
82. Por mirar a las estrellas y preguntarte si habrá alguien allí arriba.
83. Por cómo me enganchan los capítulos de Fringe.
84. Por el miedo que me daba Expediente X cuando era niño.
85. Porque ya no hay películas de terror que me puedan asustar.
86. Por esas discusiones frikis mientras la gente de alrededor se pregunta de qué estáis hablando.
87. Por todas las diferentes razas alienígenas que podría nombrar.
88. Por la conexión que surge cuando conoces a alguien con los mismos gustos raros que tú.
89. Por el mal rollo que dan los vampiros.
90. Por esos momentos en los que tengo que instruir a los profanos sobre alguna cosa de ciencia-ficción.
91. Por los mitos de Cthulhu (y sus muchas y diversas parodias).
92. Por los traileres que me producen ansias de ver el resto de la película cuanto antes.
93. Porque, si tuviera infinito tiempo libre, me gustaría aprender élfico.
94. Porque he podido ver cosas imposibles en una pantalla de cine.
95. Por las heroínas de acción (Supergirl, Trinity, Lara Croft, Xena, Leia...)
96. Por los blogs especializados, que son mucho más interesantes de leer que las webs de noticias de verdad.
97. Porque, y esto es importante, me gusta que desafíen a mi imaginación.
98. Porque conocer otros mundos hace que veas el tuyo con otros ojos.
99. Por las intensidad de las discusiones sobre si aquella peli, serie o libro es bueno o un bodrio.
100. ¡Por poder compartir mi afición con mis amigos!


Al que se atreva a comentarme las 100, le pongo sus comentarios en otra entrada ;)