domingo, 13 de abril de 2014

Una metáfora en Juego de Tronos

La 4ª temporada de Juego de Tronos acaba de estrenarse y todos los fans estamos impacientes por ver cómo continúa la historia.

A estas alturas, está de más hablar de lo excelente que es esta serie, que se ha convertido en un fenómeno global. Pero me gustaría centrar mi atención en uno de los elementos más fascinantes para mí, aunque hasta ahora haya jugado un papel menor en la mayoría de los episodios: el hecho de que el mundo de Juego de Tronos está básicamente al borde de un apocalipsis zombi.

El ejército de los caminantes blancos

Los que están detrás de esta amenaza son una especie de seres humanoides, solo capaz de vivir en entornos muy fríos, lo cual los ha mantenido confinados en el lejano norte desde tiempos arcanos. Pero ahora se acerca un invierno terrible, y los caminantes blancos (también llamados los Otros) bajan más y más hacia el sur. Y con ellos, un ejército de muertos vivientes, pues estos seres tienen el poder de convertir cadáveres en zombis.

Por ahora, la invasión no es nada más que una amenaza que se cierne en el horizonte y nunca acaba de llegar. Pero muchos sabios y maestres lanzan sus advertencias: los Otros ya invadieron Poniente hace miles de años, y si vuelven, será el fin del mundo. Estas advertencias son ignoradas por los diversos reyes que las escuchan, tomándolas por historias tontas que ya han sido repetidas demasiadas veces. En consecuencia, nadie toma medidas para prevenir el ataque.

Así, Juego de Tronos captura la ansiedad de un desastre que se acerca a un ritmo casi imperceptible, que nunca se sabe cuándo va a llegar... ¿No os suena esto de algo?

El descongelamiento del Oceano Ártico

Esta semana fue cuando me di cuenta. No sé si será intencionado por parte del escritor G.R.R. Martin, pero funciona como una metáfora perfecta del cataclismo climático.

Pensad en ello. No dejan de aparecer reportes científicos con predicciones sobre cómo habrá cambiado el clima para finales del siglo. Y solo hay que echar un vistazo a figuras como la de arriba para tener escalofríos. Nuestros gobernantes suscriben protocolos ecológicos, solo para ignorarlos unos años después. Estamos demasiado ocupados con guerras, conflictos por fronteras políticas, competencias entre naciones...  y no queda tiempo para pensar en la Naturaleza.

La analogía se hace aún más patente por estar ligada al entorno ártico. Se dice que el deshielo de los polos rompería el frágil equilibrio de nuestro clima, y es por eso una figura central en todo este tema. Aunque es debido a un calentamiento global (así que sería lo opuesto a "Se acerca el Invierno"), pero este término suele llevar a confusión. Como he mencionado, lo preocupante no es el efecto global, sino el desequilibrio. Algunas áreas del planeta en ciertos momentos se harían demasiado frías y otras demasiado cálidas. Solo hay que leer un poco sobre este tema para imaginar los escenarios apocalípticos que pueden llegar a hacerse realidad.

Ver nuestro propio mundo desde un mundo de fantasía puede abrir nuestra perspectiva. De esta manera, he llegado a tener una sensación más profunda de lo cortos de miras que somos, de la estupidez con la que ignoramos el desastre que va a caer... quizá no sobre nosotros, pero seguro que sobre nuestras generaciones futuras. Cómo la gente desestima el cambio climático, igual que las gentes de Poniente se ríen de las leyendas de las criaturas más allá del muro. Cómo los gobiernos ignoran la defensa del medio ambiente, igual que la corte de Desembarco del Rey ignora la defensa del muro...

Por otra parte, hace décadas la ciencia-ficción imaginaba un futuro supertecnológico, pero hoy el mundo del futuro se suele imaginar como un lugar decadente. Probablemente porque nos damos cuenta de que los recursos de la Tierra son limitados y que podríamos estar dirigiéndonos a un desastre. ¿Cuándo dejarán de ser sostenibles nuestros sistemas de producción? ¿Cuándo se volverá inhabitable nuestra biosfera? ¿Cuándo estarán los desastres naturales al orden del día?...

¿Cuándo llegarán los caminantes blancos?

sábado, 22 de marzo de 2014

Explicación de los modos B primordiales

Esta semana se han hecho públicas las observaciones del telescopio BICEP2, y con ellas la presentación de evidencias observaciones de la teoría de la Inflación Cósmica. Una auténtica noticia bomba para el mundo de la física, el descubrimiento científico de año, o quizás de la década. Así que naturalmente ocupó un recuadrito pequeñito en algunos periódicos, y unos 30 segundos de algunos informativos de televisión.

Durante estos días, he tenido que estar explicándoselo a tantos amigos (que no son físicos), que me ha parecido adecuado escribir sobre ello en mi blog. Y además con esto llegamos a las 125 entradas, yuhu!
Entender la relevancia del descubrimiento implica saber muchas cosas que la gente de la calle no sabe, así que me va a llevar un rato largo explicarlo.

Esto es lo más cercano a anuncio oficial que hay (el informe oficial está online pero es muy técnico), y otros enlaces interesantes son este y este. Están en inglés, si queréis algo en castellano, pues leed a continuación :)

Intentaré ser muy divulgativo e imaginar que no sabéis nada. Además, para hacerlo ameno lo contaré como una historia. Pero claro, lo voy a simplificar bastante. Entre mis lectores, sé que hay un físico que podrá corregirme si me deslizo en algún momento. En realidad, este tema no tiene nada que ver con mi campo de investigación.
También me gustaría añadir que la física a este nivel es algo que se debería enseñar en los colegios. No es esta una crítica a la posible ignorancia de mis lectores, sino al sistema educativo que tenemos.

1. La teoría del Big Bang


A estas alturas, la teoría del Big Bang es tan popular que una comedia de televisión lleva su nombre. Pero no siempre lo fue. De hecho, el nombre que tiene era en principio despectivo - bang significa explosión, pero es una palabra onomatopéyica. En castellano podríamos decir "el gran bumba" o algo así para tener la misma sensación de ridiculez.

El tema es que, gracias a los avances tecnológicos en óptica, los astrónomos de comienzos del siglo XX pudieron observar el universo con mucho más detalle que hasta entonces, viendo galaxias en toda su gloria. Y se dieron cuenta de que las galaxias más lejanas, además de verse más pequeñitas, se ven más rojas. La única explicación era que se estuvieran alejando, porque al igual que el sonido de una ambulancia se va haciendo más grave a medida que se aleja de ti, la luz de un objeto se va haciendo más roja a medida que se aleja (Efecto Doppler). Solamente que el efecto sobre la luz solo se ve para velocidades astronómicamente grandes.

Una galaxia cuásar en el límite de lo observable

No tiene sentido pensar que la Tierra sea el Centro del Universo y todo lo demás se esté alejando, con mayor velocidad cuanto más lejos esté. De manera que se teorizó que el Universo se expande, como la superficie de un globo que se hincha. La siguiente deducción es simple: si damos marcha atrás al tiempo, debía de haber un momento en el que todo estuviera juntito. Después la cosa explotó y desde entonces se está expandiendo.

En aquel momento, lo cool era pensar que el Universo era estático, por eso la teoría fue recibida de manera despectiva en algunos círculos, aunque no sé hasta qué punto. Lo importante es que los físicos intentaron formular un modelo para describir un universo pequeño y denso. Para ello, se basaron en lo que conocemos de la materia que tenemos aquí en la Tierra, y supusieron que lo que sea que formase el Universo se comportaba de la misma manera. Algo parecido a lo que hizo Newton al teorizar que la fuerza que hace que la manzana caiga del árbol es la misma que mantiene la Luna en el cielo.
Una de las predicciones principales era un tipo especial de radiación ("radiación del cuerpo negro"). Esta radiación tiene unas ciertas características, la más importante es que debería estar a la misma temperatura en todas partes.

2. El Fondo Cósmico de Microondas

La gran prueba de que la teoría del Big Bang estaba en lo correcto vino con la observación del Fondo Cósmico de Microondas (FCM). Esto es básicamente un mar de fotones (partículas de luz) en el que está inmerso el Universo. La gente suele pensar que el espacio está vacío, pero en realidad lo llena esta radiación. Lo más sorprendente de ella es que tiene la misma temperatura, no importa de qué dirección vengan los fotones que midamos. Y si apuntas tu telescopio a la inmensidad del espacio, los fotones que mides deben de haber recorrido años-luz de distancia.
La única explicación para que el FCM tenga la misma temperatura en extremos muy alejados del Universo es que estos extremos estaban juntos en el pasado, lo cual apoya la hipótesis de la explosión inicial. Además, la medición de la gráfica siguiente, que muestra la proporción de fotones que tienen una energía determinada, coindice a la perfección con la predicción teórica.


Esto es lo que se llama una prueba científica.

Este descubrimiento se recuerda como uno de los más importantes del siglo XX. Por primera vez la humanidad era capaz de observar algo que le permitía tener conocimientos sobre el origen del Universo. Lo que se ha descubierto esta semana será recordado como el siguiente gran paso en esta dirección.

Que por cierto, uno pensaría que el origen del Universo es algo tan importante que la gente se interesaría por ello y pasaría a formar parte de la cultura popular entre la gente común, pero en este mundo de mierda en el que vivimos... bueno, vale, lo dejo. Sigamos.

El modelo teórico del Big Bang es más complejo de lo que puedo llegar a transmitir aquí. Sobre él se han escrito libros, explicando cómo pudo ocurrir la formación de elementos químicos a partir de la materia primordial. Esta materia habría estado formada por las partículas elementales que conocemos a partir de los experimentos en aceleradores de partículas: quarks y gluones *.
Pero el FCM, como hemos dicho, está hecho de fotones; o sea, de radiación electromagnética; o sea, de luz. La materia produce luz en diversas circunstancias. Hoy en día, la luz se produce en las estrellas pero también en las lámparas que alumbran nuestras ciudades. Y la materia primordial que surgió del Big Bang también producía luz. Pero esta luz no podía escapar de la materia que la producía, debido a lo extremadamente densa que era. Los estudios actuales sobre el estado del plasma (el cuarto estado: solido-líquido-gas-plasma) nos muestran esto.

Según el modelo, el FCM se habría originado 400.000 años después de la explosión inicial, cuando la materia se hubo descondensado lo suficiente para dejar que la luz que estaba atrapada viajase libre. Esto es un poco difícil de imaginar, porque la materia de la que hablamos llenaba el Universo, no había nada fuera de ella. Pero el mensaje es que el FCM es como una fotografía de ese instante.

Y es una fotografía en principio aburrida: como hemos dicho, tiene la misma temperatura en todas partes. Pero no exactamente la misma: hay pequeñas fluctuaciones.

Mapa de las fluctuaciones del fondo cósmico.

Además, no solo la temperatura puede cambiar de un punto a otro. También puede cambiar la polarización. Esto es una cualidad física de la luz. Es difícil de explicar, pero básicamente los fotones que la forman no son algo que nos debamos imaginar como bolitas, sino más bien como flechitas. La energía (temperatura) sería proporcional a la longitud de la flechita, que además tiene dirección.

Si parece un concepto alienígena, pensad que tiene una aplicación muy cotidiana: las películas en 3D funcionan con luz polarizada. Se proyectan dos imágenes a la vez con orientaciones diferentes en la polarización de la luz que las componen. Después cada cristal de las gafas filtra una de ellas.

3. La teoría de la Inflación

Ahora bien, eso nos cuenta cosas sobre 400.000 años después del Big Bang. Eso parece mucho tiempo. ¿Qué pasó antes? Además, si yo junto materiales de construcción y los hago explotar, lo que me espero salga de ello es un caos enorme, no el Taj Mahal reconstruído.
No es una cuestión trivial esta última. Si el universo tiende al desorden, ¿por qué se formaron las galaxias?

Desde el descubrimiento del Big Bang, muchos físicos han intentado pensar en explicaciones. La mayoría de ellas se basan en que a distancias muy pequeñas, pueden pasar cosas raras. A este nivel, todo son probabilidades, no leyes. Así que una partícula puede aparecer de la nada, o desintegrarse espontáneamente. La radiación nuclear es una consecuencia de esto, al Uranio no hay que hacerle nada para que la emita. Por este motivo, en una región de espacio vacía (aún sin el FMC), lo que tienes no es el Vacío: tienes partículas apareciendo y desapareciendo por doquier. Esto se llaman fluctuaciones cuánticas.

El "vacío": partículas apareciendo y desapareciendo sin control.

Todo esto es un hecho comprobado experimentalmente. Pero el Universo es enorme, así que en principio no debería importar a los astrónomos. A no ser que estemos hablando de cuando todo estaba juntito después del Big Bang... pero muy juntito, porque estas cosas raras solo pasan a escalas diminutas, más pequeñas que un átomo. Así que si vamos a ir con esta explicación, vamos a estar asumiendo ya de entrada que hubo un tiempo en que todo el Universo era más pequeño que un átomo.
En este punto, una aclaración: quizá el lector se esté preguntando porqué me refiero al tamaño del Universo, si no se supone que es infinito, etc... Quizá sea infinito o quizá no, pero lo que importa aquí es la escala. O sea, vamos a suponer que estas cosas cuánticas pasaban y punto.

Entonces, bajo estas suposiciones, tenemos una explicación de cómo la materia puede entrar en la existencia y al mismo tiempo respetar las leyes físicas conocidas. Además, habrá regiones donde se crea materia y regiones donde no, así que el universo inicial es inhomogéneo. Después esto se expande y esas diminutas regiones donde espontáneamente había aparecido materia se convierten en cosas más grandes, como galaxias.

Pero las fluctuaciones estas no aguantan mucho en el tiempo. Al igual que solo suceden a distancias muy pequeñitas, también suceden en tiempos pequeñitos. O sea, que no duran casi nada. Desde luego no los millones de años que el Universo tardó en expandirse... a no ser que poco después del instante 0 se expandiera extremadamente rápido - de manera que estas distancias diminutas (más pequeñas que un átomo) se convirtieran en astronómicas (de varios años-luz) en un tiempo ridículamente pequeño (una millonésima de una millonésima de un segundo). Después, se relaja todo y pasa a expandirse a una velocidad similar a la actual. El periodo de expansión rápida es lo que se llama inflación.

Diagrama de la expansión del Universo.

Como modelo teórico, es muy interesante y a la vez complicado. Explica de manera bonita la formación de estructuras en el Universo. Pero esta expansión tan rápida es algo muy extremo. En cualquier caso, parecía que no íbamos a poder tener una confirmación observacional porque lo más antiguo que podemos ver es el FCM. Las inhomogeneidades de temperatura que vemos en la imagen anterior del FCM no son una prueba de la teoría, no más que las inhomogeneidades que vemos al mirar al cielo y ver galaxias.

4. El descubrimiento del BICEP2

Las inhomogeneidades en polarización sí podrían contener una prueba de la teoría inflacionaria, así que la Agencia Espacial Europea aprobó la construcción de un satélite con equipamiento para medir la polarización del FCM: el observatorio Planck.
 
El Planck, antes de ser lanzado al espacio

Ahora viene un apunte social curioso, que ayuda a explicar porqué este descubrimiento ha venido como una sorpresa inesperada. El equipo científico del Planck estuvo analizando los datos, y no encontraron nada. Anteriormente, el polarímetro BICEP, instalado en la Antártida y de menor potencial, tampoco había encontrado nada reseñable. Pero ya tenían las piezas, así que decidieron reciclar algunas de ellas y montar un polarímetro mejorado, el BICEP2. Y se concentraron en estudiar el FCM por si a los del Planck se les había pasado algo. Y así fue.
Todo apunta a que el equipo del Planck la fastidió, y pasaron por alto algo que les impidió encontrar la señal de los modos B de polarización. Algo que los del BICEP2 han encontrado a pesar de tener un equipamiento más modesto. La señal es tan clara que pocos la ponen en duda. El hecho de que los del Planck estén poniendo excusas de porqué no la detectaron, en vez de criticar los resultados del BICEP2, es una muestra más de que, en efecto, metieron la pata en algo.

Pero... ¿modos B? Sí, básicamente (*simplification alert*) la flechita que comentaba antes puede cambiar a medida que el fotón avanza. Puede cambiar de longitud, puede girar en la dirección paralela al desplazamiento... o puede girar en el plano transverso al de desplazamiento. Este último giro se conoce como el modo B.

En la siguiente imagen vemos las direcciones que indican cómo giran las flechitas, superpuesta sobre el mapa de inhomogeneidades de temperatura en una región del espacio. Fijáos en cómo hacen espirales en algunos sitios, y cómo se correlacionan entre sí las flechitas y los cambios de temperatura.


El modo B de polarización puede haber surgido por colisiones de la materia entre sí, pero entonces no se apreciarían estas correlaciones, y lo que es más importante: no sería tan fuerte. Porque los modos B que se han medido son tan energéticos que solo un evento tan violento como la expansión extremadamente rápida de la inflación puede haberlos producido.
Además, dentro del modelo teórico, lo que produce la imprenta de los modos B en el fondo de microondas son las ondas gravitatorias. Estas ondas son una de las predicciones de la teoría de la Relatividad de Einstein que aún estaban sin comprobar. Más aún, para que haya inhomogeneidades en ellos al igual que las hay en el campo de temperaturas, las fluctuaciones cuánticas también deben de influirles.

Así que ya para acabar: lo que se ha observado en la polarización es algo que, de una sentada, nos confirma muchas ideas teóricas que se habían ido introduciendo, pero que hasta ahora no tenían ninguna base de que fueran reales. Concretamente, nos:
  1. informa de que hubo una expansión inflacionaria.
  2. da la escala de energías a la que ocurrió la Inflación (que coincide con lo esperado teóricamente).
  3. confirma que existen las ondas gravitatorias.
  4. dice que hay fluctuaciones cuánticas en la gravedad.
Ahora, a ver si conseguimos convencer entre todos a los gobiernos, o a alguien con dinero, de que financien la construcción de un detector de ondas gravitatorias, lo cual podría darnos muchos más detalles sobre este asunto. La NASA tenía previsto construir uno, pero entonces vino Obama y decidió que sería más fructífero invertir ese dinero en construir un par de aviones de combate más, que a lo mejor no tienen suficientes...

Para acabar, una aclaración: En ciencia no se puede hablar de un descubrimiento hasta que otro grupo de personas con un instrumento diferente haya hecho la misma observación. Dado lo modesto que era el equipo con que contaba el BICEP2, esta confirmación no debería tardar mucho en venir. Dicen que antes de fin de año. Todos estamos celebrándolo ya porque parece bastante seguro, pero siempre hay que andarse con cautela y un poco de escepticismo.

*Este es el punto que tiene algo que ver con mi campo de investigación.

domingo, 2 de febrero de 2014

La sabiduría en la Tierra Media

[Sin spoilers!]

Las pasadas navidades (y en Enero de nuevo...) vi en cines La Desolación de Smaug, el segundo capítulo de la adaptación de El Hobbit, que se une a la lista de excelentes obras cinematográficas ambientadas en la Tierra Media. Me gustó muchísimo, incluso más que la primera parte.

Una de mis escenas favoritas de la anterior película, Un Viaje Inesperado, es esa en la que Gandalf está hablando con Galadriel, e intenta explicarle porqué decidió involucrar a un hobbit en la misión de los enanos. Entre otras cosas, dice:

"Saruman opina que solo un gran poder puede contener el mal, pero eso no es lo que yo he aprendido. He aprendido que son los detalles cotidianos, los gestos de la gente corriente los que mantienen el mal a raya."


Es una muestra de una de las más notables habilidades de Peter Jackson y su equipo de guionistas: su capacidad de condensar en una frase, en unos segundos de película, ideas que se encuentran dispersas en los libros de Tolkien, empapando toda su obra. Incluso, como en el caso que voy a comentar, estos destellos te hacen darte cuenta de aspectos que no habías visto anteriormente. Me explico:

Gandalf aquí habla del contraste entre dos puntos de vista, el suyo y el de Saruman. Puntos de vista sobre cómo contener el mal, concretamente. Pero que reflejan dos mentalidades que se encuentran en personas que se consideran "sabias". Sabiendo cómo acaba cada uno de estos personajes, nos podemos imaginar cuál valoraba más Tolkien. Y es más, al pensar en las historias que escribió podemos ver que hay dos conjuntos de valores diferentes asociados a ellas.

Por un lado, está la destreza, la creatividad, el ingenio. Esto es lo que Saruman valoraría, y era la clase de habilidad que el buscaba conseguir, cuando estudiaba cómo crear artefactos mágicos, o cruzar especies para crear orcos más fuertes, etc. En el Silmarillion, el personaje de Fëanor, creador de los Silmarils, representa estos valores.


Fëanor en un principio era alguien honorable, al igual que Saruman. Y es que en principio, existe un aspecto noble en el deseo de crear cosas nuevas. El mismo Tolkien se veía a sí mismo como un creador, un "creador de mundos". Sin embargo, también existe un aspecto peligroso en este tipo de habilidad: el artífice puede llegar a encariñarse demasiado con sus propias obras. Hasta el punto de que le posean los celos (como a Fëanor), o que llegue a adorar el progreso por el progreso, sin importar las consecuencias (como Saruman). Hay una gran analogía entre este último caso y nuestro propio mundo - Saruman destroza el bosque de Fangorn para que comience una nueva era industrial, bastante como nosotros estamos destruyendo nuestro medio ambiente. También puede recordar el uso militar que le acabó dando la humanidad al descubrimiento de la energía nuclear. Y el caso de Fëanor no deja de ser reminiscente de cómo las naciones prefieren abstenerse de compartir su tecnología.

En el fondo, la noble intención inicial se acaba corrompiendo por creer que el mundo puede mejorarse si ordenamos las cosas siguiendo nuestros intereses.

Esto conecta con la idea de Saruman de que debe aumentar su poder (que no es otra cosa que su destreza en las artes mágicas) para vencer a Sauron...


Por otro lado, está el conocimiento. Aquel que solo busca la sabiduría es menos proclive a convertirse en una amenaza, para sí mismo ni para los demás. Radagast, por ejemplo, desea comprender la naturaleza, no convertirla según sus propios deseos.

Ahora bien, aunque el conocimiento de las cosas puede ayudar a protegerlas, o a preservar el recuerdo de las cosas que fueron, no crea nada nuevo. Es por este motivo que no podemos evitar pensar que buscar el conocimiento no puede ser tan importante como cultivar una destreza. Igual que en la obra de Tolkien, Radagast es menospreciado mientras que Fëanor es el elfo que recibe un mayor reconocimiento.

Igualmente, lo que Gandalf ha aprendido es una valiosa observación, pero no le servirá de nada si realmente tiene que enfrentarse a Sauron frente a frente.


Supongo que la búsqueda de la creatividad siempre será algo peligroso. Ni la persona más bondadosa del mundo puede saber qué hará el Mundo con lo que ha creado. El escritor no sabe cómo serán interpretados sus libros, el científico no sabe adónde llevarán sus descubrimientos, etc.

Hay otra escena de Gandalf, en La Comunidad del Anillo, en la que Frodo le ofrece el anillo, y el se niega a tocarlo siquiera. Es también muy interesante comprender el porqué... Un posible análisis es que si Gandalf hubiese aceptado utilizar el anillo, lo habría hecho con ánimo de hacer el bien, pero el bien según su criterio, inevitablemente. El anillo le habría hecho querer ocupar la labor de gobernar la Tierra Media para que reinase el bien. Sauron habría incrementado el mal, sin duda, pero seguiría habiendo una clara distinción entre el bien y el mal. Gandalf, sin embargo, con su autoridad habría hecho que el bien pareciese abominable y se confundiese con el mal.

De la misma forma, no creo que Tolkien quisiese sugerir que el impulso creativo sea malvado de por sí. El Anillo Único tampoco era malvado de por sí (al menos, en el libro). Lo malvado viene después. Así pues, creo que el mensaje de Tolkien es que los riesgos de crear cosas nuevas deben ser compensados por las virtudes que traerán al mundo.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Sobre los lectores de cómics

Esta entrada está motivada principalmente por unas declaraciones de Alan Moore en esta entrevista. La parte polémica viene cuando dice sobre los superhéroes:

"Ya no representan lo que representaban. Originalmente estaban en manos de guionistas que expandían activamente la imaginación de los niños de 9 a 13 años. Eso era para lo que estaban hechos y lo hacían estupendamente. Hoy en día, los cómics de superhéroes creen que su público ya no es de 9 a 13 años. Es un público más bien de 30, 40, 50, 60 años, normalmente hombres. A alguien se le ocurrió el término "novela gráfica". A esos lectores les fascinó. Tan solo les interesaba encontrar una manera en la que poder continuar con su amor por Green Lantern o Spiderman sin parecer en cierto modo emocionalmente subnormales.
No creo que los superhéroes representen nada bueno. Creo que es más bien alarmante que tengamos un público adulto que va a ver Los Vengadores y se deleita con personajes y conceptos hechos para entretener a los niños de 12 años de los años 50."

Para quien no lo sepa, Alan Moore es uno de los guionistas de cómics más renombrados. Sus obras más famosas son Batman: La broma asesina, Watchmen y V de Vendetta. Estas dos últimas han sido adaptadas al cine, y el autor reniega de ellas. Las declaraciones de arriba han creado polémica en internet por la cantidad de fans de los cómics que admiran sus obras.

No voy a hablar de Alan Moore, sino del profundo malentendido que subyace detrás de sus razonamientos. Uno que al parecer está tan extendido que hasta guionistas de superhéroes mundialmente reconocidos lo comparten. Porque si disfruto con los cómics, y me encantó la peli de Los Vengadores, ¿soy yo un subnormal emocional?



Es cierto que los personajes más populares fueron creados en los años 50-60 y que en sus inicios estaban principalmente dirigidos a un público infantil. Desde entonces, la manera de contar las historias se ha vuelto más sofisticada y los cómics pueden cubrir, y cubren, una gran diversidad de temas.

De hecho, la frase que más me ha chocado es "No creo que los superhéroes representen nada bueno". Porque según mi experiencia, hoy existen dos tipos de personaje superheroico:
  • Aquellos que tienen una naturaleza problemática y violenta. Por ejemplo, Punisher o Kick-Ass. Estos tebeos transmiten de manera apropiada la incomodidad y las cuestiones que estarían asociadas con ser un justciero en el mundo real. En estos casos podría estar de acuerdo con Moore.
  • Por otra parte, la mayoría de personajes se consideran "buenos". Pero creo que es casi imposible encontrar un cómic en el que el protagonista es idealizadamente bueno. En el pasado sí, pero las historias actuales tratan con personajes imperfectos, con profundidad psicológica. Concretamente, en muchas ocasiones víctimas de situaciones trágicas.
 

En otras palabras, la mayoría de los superhéroes son más humanos ahora de lo que lo han sido nunca antes. Para encontrar un cómic "emocionalmente subnormal", tendrías que dejar fuera toda nuestra comprensión moderna del mundo, y eso no lo hace casi ningún autor.

Esto es, principalmente, lo que no consigue ver el señor Moore, y muchas otras personas. Porque, y este es el punto clave, es fácil dejarse llevar por las apariencias:
Las historias de superhéroes no contienen grandes análisis ni disertaciones desarrolladas a fondo. Para eso hay lecturas mucho más adecuadas y sin duda, emocionalmente maduras. lo que contienen los cómics son solamente semillas, meros embriones de ideas que puedes poner en tu cabeza y desarrollar por ti mismo, y que pueden ser muy útiles a la hora de desafiar tu propia percepción de lo que es ser un héroe, y criticarte a ti mismo y a la sociedad en la que vives.

Al igual que leer un libro es más rico que ver una película, porque tú mismo pones las imágenes en tu cabeza; creo que hay una riqueza en este tipo de lecturas que a priori podrían parecer inmaduras, porque no tienes a otra persona poniendo sus conclusiones en tu cabeza, sino que tú mismo generas tus propias.

He de añadir que no es sano que los superhéroes sean tu única fuente. Son un complemento más a tantas otras cosas de las que una persona puede nutrirse. Pero esto pasa con todo, en general es peligroso tener un solo libro en la cabeza. Y en particular, una excesiva devoción hacia los héroes puede ser precursora de ideas fascistas.


Pero dejar de lado los cómics tachándolos de inmaduros tampoco es bueno, porque entonces estamos despreciando lo que tienen que aportar a las cuestiones básicas sobre el bien y el mal. Es principalmente en esto en lo que pueden dejarte mucho más versado y contribuir a que seas emocionalmente juicioso, es decir, todo lo contrario de subnormal.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Las películas de Thor frente a la mitología escandinava

***Spoilers únicamente de la primera película, Thor (2011)***

A Grecia los estrenos de cine suelen llegar con cierto retraso. Hace poco se ha estrenado aquí la nueva entrega de la saga de los Vengadores, "Thor: El Mundo Oscuro", y he tenido ocasión de verla. Se trata de una magnífica película que combina con mucho acierto el drama, la comedia y la acción en una gran historia épica.

En vez de comentar sobre lo que me ha gustado de la película en sí, he pensado que será más interesante escribir sobre un aspecto sobre el que estuve dando vueltas después de salir de la sala de cine: ¿Cuán parecido es este Thor de Marvel al antiguo dios escandinavo?

Curiosamente, podemos encontrar tanto diferencias como similitudes.



La diferencia más evidente, en principio, es que los asgardianos de Marvel son una raza alienígena, a la que los humanos de la antigüedad tomaban por dioses, pero no son dioses realmente.

Pero ¿es esto una diferencia realmente? Creo que no tanto, puesto que debemos tener en cuenta qué noción tenían los antiguos de sus dioses. Y es que el concepto moderno de Dios no existía por entonces. Me explico:

Los dioses antiguos no tenían una existencia eterna, podían morir. Existen en el tiempo. Y aunque sean grandes fuerzas desde nuestro punto de vista, no son omnipotentes. Además reflejan emociones humanas, los hay que son codiciosos, cobardes, etc. Sin embargo, el concepto actual de Dios lo sitúa fuera del tiempo, es eterno e inmutable. Se supone que es todopoderoso y está más allá del Universo. No así los dioses nórdicos, ellos viven en Asgard, y Asgard está en alguna parte del Universo.

Las personas de aquella época no sabían que las estrellas son soles como el nuestro con otros planetas rotando a su alrededor. Si les hubieran dicho que existen otros mundos como el nuestro por ahí, seguramente habrían respondido algo como "¡Claro! Son Asgard y los otros siete Reinos!". Por este motivo, la interpretación moderna de los dioses escandinavos es precisamente esa, seres de otra parte del Universo; o sea, alienígenas (aunque no exactamente como los de la peli, ver más abajo).

Thor, en la serie "Stargate".

La teología* pagana era mucho menos envolvente que la teología moderna. De hecho, y esto es algo que suele sorprender a la gente, los antiguos ni siquiera creían que los dioses hubieran creado el mundo.

Básicamente, los mitos escandinavos cuentan que antes del Universo había "Oscuridad". En esa Oscuridad existía un mundo de fuego y otro de hielo, y cuando estos se juntaron se formó nuestro mundo. En la zona más cercana al mundo de fuego está el reino de Muspelheim y en la más cercana al hielo está el reino de Jötunheim. Este último se corresponde con el mundo de los Gigantes de Hielo que se ve en la primera película de Thor.

Existen propuestas en teoría de cuerdas según las que un Universo se puede crear tras la colisión de dos branas en un espacio multidimensional. Obviamente, no estoy sugiriendo que los nórdicos antiguos supieran teoría de cuerdas, pero resalto la siguiente curiosidad: Lo más natural para ellos era pensar que el Universo se había formado a partir de algo, lo cual no deja de ser la motivación detrás de estos estudios teóricos.

Bueno, a lo que iba: el título de la película, "El Mundo Oscuro" hace referencia a esa Oscuridad primigenia. Los elfos oscuros sobrevivieron a la transición y ahora que han despertado quieren destruir el Universo para hacer que todo vuelva a ser como era antes.
NOTA: Si no has visto la peli, esto no son spoilers, ya que se relata durante el prólogo de la misma.

Está bastante guay que los creadores de los cómics de Marvel cogieran esta parte de la mitología para añadirla a sus historias, y que ahora se refleje en esta adaptación.

*Prefiero usar la palabra "teología" en este contexto en lugar de "religión", ya que no creo que en la antigüedad la gente tuviera siquiera el concepto de religión como algo externo a sus vidas.

Malekith y los elfos oscuros.

Existe otro malentendido muy común, que hace que el hombre moderno vea la teología escandinava como algo infantil. Como lo que nos ha llegado a nuestros días son esculturas y representaciones físicas, pensamos que los dioses eran vistos como guerreros con ropajes curiosos.

En realidad, los dioses eran concebidos como poderes, fuerzas que estaban más allá de lo material. Sí que creían que podían tomar forma física si la situación lo requería, pero su grandiosidad no era consistente con que estuvieran confinados entre paredes ni en cuerpos materiales todo el tiempo. Esto lo sabemos por los escritos del autor romano Tácito, que destacaba este hecho como la principal diferencia entre los dioses germánicos y los dioses romanos.

Así que aquí tenemos una diferencia evidente con los asgardianos de Marvel. Quizá los antiguos hubieran situado a sus dioses en otros planetas, pero no se los habrían imaginado como en las pelis, que además presentan una mezcla curiosa entre ciencia-ficción y elementos de la antigüedad (lo cual es uno de los motivos que las hace tan impresionantes visualmente, no me parece algo negativo).

Ojo, no se me malinterprete: los antiguos sí que creían que Thor bajaba a la Tierra con forma de gran guerrero, agitando su martillo que creaba truenos en el cielo, para mantener a raya a los Gigantes del Hielo. Todo literalmente. Pero eso era solo cuando descendía a nuestro mundo mortal.

¡Si hay tormenta, es que Thor anda cerca!

Centrémonos en nuestro personaje principal, Thor. El no es solo el protagonista de las películas de Marvel, sino que también era el más venerado de los dioses.

Esto se puede ver porque suele ser representado con prominencia. Por ejemplo, esculturas en las que aparecen Odín, Tyr y Thor, siendo la escultura de este último la más grande y portentosa. Sin embargo, si miramos el trasfondo de los mitos, vemos que Thor no es el rey de Asgard. El dios más sabio y poderoso es Odín. Parecería, en principio, que el lugar que ocupa Thor es el de un dios menor. ¿Por qué, entonces, dirigían a el sus plegarias?

Pues por una simple razón, porque Thor era el protector de la Humanidad. Esta es la mayor similitud que encuentro entre las películas de Marvel y la mitología: al resto de asgardianos la Tierra les importa más o menos, pero tienen sus propios asuntos. O sea, vendrán a echarte una mano si les viene bien. Por ejemplo, Odín, al ser Rey de Asgard, probablemente tiene cosas más importantes de las que ocuparse en su reino.

Thor es el que más afecto siente por los humanos, es el que está de nuestra parte. Exactamente igual que el superhéroe Thor.

"Juré por mi honor que volvería a por ti"

Ahora bien, con una gran diferencia: en la película vemos a un Thor angustiado por su amor hacia Jane Foster. Como mencioné antes, la mitología concede una personalidad a cada uno de sus dioses, y en el caso de Thor el romanticismo no tiene cabida.

En los mitos nórdicos, Thor es la imagen idealizada del hombre fuerte y masculino. Tiene cualidades positivas, como su honestidad y sentido de la justicia, pero no tiene ninguna paciencia y no se anda con tonterías. Si quiere atacar a algún enemigo, primero le dice que le va a dar con su martillo y después le da con su martillo. Simple, directo, sin más. Su única preocupación es no ser lo suficientemente fuerte como para vencer en batalla.

Obviamente, un personaje así no habría tenido buena acogida entre el público, así que tiene sentido que le quisieran dar un "corazoncito". Me parece una decisión comprensible, yo mismo como espectador lo prefiero así.

Además, el Thor de Marvel lleva muy lejos su predilección por los humanos, hasta hacer que nos recuerde a Jesucristo, por estar dispuesto a sufrir por nosotros. Por ejemplo, en la escena de la primera película en que se yergue frente al Destructor y dice "esta gente es inocente, quitarles la vida no te aportará nada, quítame la mía y no continúes". Esta parte está totalmente influenciada por la concepción moderna del héroe, que está basada en la doctrina cristiana.

"...si es digno de él..."

¿Y qué hay de Loki? Bueno, su papel es muy diferente. Para empezar, no es un dios, sino uno de los gigantes de hielo, que resulta que vive entre los dioses. Esto es como en la película.

Se le conoce como el "dios del engaño", pero no por su capacidad de cambiar de forma (una habilidad que en los mitos se le reconoce a casi todos los dioses, como ya he dicho), sino por sus trucos maliciosos. Es un mentiroso y traicionero que solo busca su momento para traer la desgracia sobre los dioses y los hombres. Por tanto, no era venerado, sino que se le veía como la representación de los miembros peligrosos que existen en cualquier comunidad.

En las películas de Marvel, el personaje de Loki comparte esos rasgos, pero además y sobre todo por culpa del magnífico actor que lo interpreta, Tom Hiddleston, tiene una cierta carisma. Como que sabes que es malo, pero ay qué bien me cae.

Esto, curiosamente, también tiene su reflejo en los mitos porque solía ser el protagonista de relatos cómicos sobre travesuras que les jugaba a los dioses.

Ah, y una diferencia importante es que Loki no es el hermano adoptivo de Thor en la mitología. Pero esto es ampliamente sabido, no?

"Soy Loki, de Asgard, y me han encomendado un glorioso propósito"

Y ya para acabar, querría resaltar la oportunidad de introducir un personaje femenino como la guerrera Sif. Es una práctica común introducir mujeres guerreras, o más en general, fuertes e independientes, en películas ambientadas en épocas pasadas. Tristemente, suele ser totalmente incoherente con la manera en que las mujeres eran tratadas en la antigüedad.

La cultura escandinava es la excepción. No enviaban a sus mujeres a la guerra, pero entre sus héroes y dioses se encuentran muchos personajes femeninos fuertes, como la propia Sif. Así que es bueno que aprovecharan la oportunidad para incluirla en la película.

"¡Por Asgard!"


Hasta aquí mis pensamientos sobre el tema. No soy ningún experto, pero siempre me han atraído las mitologías antiguas y he leído mucho sobre ellas.

La gente piensa que los mitos son algo obsoleto, inválido para el mundo moderno. Y sí, es cierto que los rituales religiosos cambian con el tiempo, o se abandonan. Igual que la manera en que interpretamos los textos religiosos. Sin embargo, de alguna manera estas historias sobreviven a través de cientos de generaciones, quizá para siempre. Es esta durabilidad lo que me parece tan fascinante.

Hay muchas maneras de contemplar los mitos. Uno puede verlos con los ojos asombrados de un niño y disfrutar de ellos como si fueran cuentos de aventuras. O estudiarlos como un historiador y extraer conclusiones sobre la cultura de aquella época. O también se puede alcanzar una comprensión sofisticada y usarlos para entender cuál es nuestro lugar en el mundo hoy.

Es en este sentido que celebro que los productores de Marvel hayan adaptado elementos de esta mitología tan rica para que lleguen a las audiencias contemporáneas. Al final, con los universos superheroicos pasa lo mismo que comentaba en el párrafo anterior: se pueden ver a nivel superficial, como un entretenimiento; pero si se mira en profundidad, hay mucho que aprender.

Más sobre esto, en la próxima entrada ;)

miércoles, 13 de noviembre de 2013

La vanidad en la literatura científica

Vuelvo al tema del aspecto social de la investigación científica, en esta ocasión dejando de lado la política. Aunque lo que voy a comentar solo afecta a investigadores, es algo que refleja una tendencia que se repite en muchos otros ámbitos de nuestra sociedad...

Me vino a la mente leyendo este blog: What if?, cuyo autor recibe preguntas insólitas de sus lectores y las responde de manera científicamente precisa. Cuestiones tan absurdas como qué pasaría si juntásemos un mol de topos, cuántos láseres de bolsillo harían falta para mover la Luna solo con apuntarlos hacia ella... y al mismo tiempo tan comunes como si la Tierra saldría de órbita si todos los humanos nos pusiésemos de acuerdo para saltar a la vez. Es uno de mis blogs favoritos, por cierto, lo recomiendo enérgicamente.

¿Y si lanzas una pelota al 90% de la velocidad de la luz?

No lo recomiendo solo porque sea gracioso, sino además porque se aprenden cosas. Un lector casual de ese blog podría preguntarse si no existirá un blog similar, pero de investigaciones científicas serias. Perdería todo el chiste, pero debería ser intelectualmente más satisfactorio. Pues bien, en mi campo tal blog existe, solo que no es exactamente un blog, sino un archivo: el arXiv, donde se archivan y se tiene acceso gratuito a todas las publicaciones de física teórica.

No que decir tiene que lo que se puede encontrar en ese archivo no está escrito para profanos. Está dirigido a la gente que trabajamos en esos temas. Es un sitio web muy conveniente, no tengo ninguna crítica hacia el, más bien elogios. Como veréis si seguís leyendo, mi crítica va dirigida al formato y estilo de redacción utilizado, algo que surge como convenio entre los físicos, me explico:

Hasta hace 30 años (como mucho!) no había internet. Pero sí había físicos. Para poder dar a conocer sus trabajos estaban las revistas. Son el análogo de las compañías discográficas para los músicos. Los científicos entonces redactaban artículos explicando sus resultados y los enviaban (por correo postal!) a las revistas, que los difundían.

Hoy en día, las revistas siguen ahí. El papel que juegan depende mucho del campo científico. Aunque hay campos muy atrasados que siguen haciendo como en los años 70, en mi campo las revistas son un mero trámite. Hay motivos (que no vienen al caso) para seguir publicando en ellas, pero todo el material está disponible de manera gratuita e instantánea en ese sitio web.

El destino final de cualquier libro

Así que muy bien, démonos unas palmaditas en la espalda, qué bien lo hemos hecho... excepto en una cosa - este material siguen siendo artículos. Hechos de páginas, con párrafos, márgenes, etc. En lo que al formato respecta, nada ha cambiado. Ni tampoco respecto al estilo de escritura:

Uno pensaría que cuanto más intelectualmente intrincado es un tema, más fácil hay que ponérselo al lector. Escribir con claridad, remarcar los puntos clave... y también prestar atención a la configuración de página y cosas así. Sin embargo, las publicaciones actuales en física teórica no hacen una sola concesión al lector, dan la impresión de querer ponérselo lo más difícil posible.

Para ilustrar este punto, mirad esta entrada de What if?. Observamos que está escrito:
  • con espacios grandes entre los párrafos.
  • con muchas imágenes.
  • sin innecesarias divisiones entre páginas.
  • con referencias numeradas cuya información se abre en una ventanita.
Es fácil de leer, porque el autor quiere que sigas leyendo.
Ahora comparadla con cualquiera de los pdfs de este enlace a nuestro archivo (solo haced clic en alguno de los links llamados "pdf", junto al número). Observaréis que:
  • No hay espacios entre párrafos. De hecho no tardaréis en encontrar páginas hechas enteramente de texto, todo seguido.
  • No existen imágenes cuyo único propósito sea apoyar una explicación.
  • Está extrañamente dividido en páginas, como si estuviéramos en el siglo XX y tuviéramos que leerlo de una revista imprimida en papel.
  • Las referencias son enlaces que te llevan al punto del texto donde están, en vez de abrir una ventana con la información.
Todas las cosas que se pueden hacer para dificultar la lectura, se hacen. Cuando es precisamente en este tipo de texto donde serían más necesarias.

Así me siento yo a veces...

Hasta aquí, podemos ver que es lo mismo que pasa con otras muchas cosas en el mundo: Se siguen haciendo mal porque siempre se han hecho así. Además de que seguimos sin adaptarnos del todo a la presencia de internet. Pero no creo que este sea el único motivo.

Porque si miramos el contenido, comprobamos algo más: incluso para alguien que se supone que tiene la formación adecuada, es díficil de comprender. El texto está escrito en "estilo científico", lo cual se traduce en que parece estar escrito para que lo lea un androide, no una persona. Nunca se repiten conceptos, aunque sean importantes. Nunca se remarcan las frases clave. Nunca hay un sumario de los símbolos empleados en las ecuaciones. Es difícil de explicar pero en definitiva, se busca que parezca formal y serio, frente a que sea claro y comprensible.

En el fondo, es el mismo motivo por el que los hombres se visten de traje en reuniones serias, en vez de seguir llevando ropa de calle y deportivas. La apariencia lo es todo. ¿Publicar nuestros importantes resultados como si fueran entradas de blog? ¿Estás loco? ¿Que ponga dibujitos para que se entienda mejor? ¿Cuántos años tienes que necesitas dibujitos para entender las cosas? ¿Ventanitas y esquemas? ¿De qué estás hablando? ¿Eres retrasado?

Debe de ser una reunión seria, porque van de traje...

Es una tendencia habitual en el mundo científico el pretender que todos somos muy listos. Tenemos miedo a mostrar nuestras debilidades y los artículos son un reflejo de esto. Se escriben de esta manera por convenio, lo cual significa que todo el mundo secretamente se pone de acuerdo para hacerlo así. Yo mismo en mis artículos me he adherido a este convenio, adoptando una manera de escribir que no habría entendido ni yo mismo (si no fuera porque lo he escrito).

A su vez, esta tendencia es un reflejo de nuestra inseguridad, de ese miedo a que los demás descubran cómo somos en realidad. Que no somos tan guapos, listos o bondadosos como fingimos ser. Esta cualidad humana siempre ha estado presente a lo largo de la Historia, y ahora es la causante de que todos los investigadores del mundo estén dejando un legado que está lejos de ser la fuente de estimulación intelectual que debería.

sábado, 19 de octubre de 2013

Ciencia y democracia

Hoy vamos con una entrada sobre un tema relacionado con la ciencia, su papel de la sociedad, etc... y una cuestión que me suele rondar la cabeza a menudo.

Entre las numerosas críticas (merecidas) que recibe el gobierno de España actualmente, hay una que se oye de forma recurrente entre mis compañeros de doctorado y postdoc, aunque probablemente no se oiga tanto entre el resto de la población: Los recortes en ciencia.


El motivo de los recortes es muy simple, tanto que estos teleñecos
cantarines os lo explicaran:


 
Ahora bien, me gustaría aclarar que esta no es una tendencia exclusiva de nuestro gobierno, sino una muestra más de su capacidad de copiar las cosas negativas del resto de gobiernos y acrecentar sus efectos. En España (y en Grecia!) la situación es peor, sí, pero la escasez de financiación científica es un problema a nivel mundial.

Asimismo, ocurre en casi todos los campos científicos (siendo la excepción aquellos proyectos que tengan aplicaciones militares). Pero, al igual que la magnitud del problema depende de qué país estemos considerando, también depende de de qué campo en particular estamos hablando. Dado que mi trabajo entra dentro de la física teórica de altas energías, me voy a centrar en este campo en particular. Además, es interesante porque es uno de los más afectados por la sequía financiera. Y a diferencia de otros campos, es difícil justificar porque se debería financiar con dinero público. Por ejemplo, la investigación médica tiene aplicaciones beneficiosas para la Sociedad, es evidente (y aun así andan escasos de dinero, pero ese es otro tema). En el siguiente nivel, el desarrollo de materiales como el grafeno probablemente dará lugar a aplicaciones tecnológicas. Y si consideramos cosas como la investigación en átomos ultrafríos, todavía se pueden defender aplicaciones.

Pero mi campo de investigación no tiene aplicaciones, a excepción de cosas que suenan a Star Trek y probablemente no se hagan realidad en los próximos siglos. O "efectos secundarios", como la creación de internet (que tuvo lugar en el CERN) y las tecnologías que se han desarrollado para construir colisionadores de partículas. En cualquier caso, estos no son los motivos que impulsan los estudios que se realizan - el único objetivo es descubrir cómo funciona el Universo.




"...para llegar con audacia a donde ningún hombre ha llegado anteriormente"

No me cabe ninguna duda de que este objetivo es considerado algo irrelevante para la gran mayoría de la humanidad. Exento de todo interés, insignificante, ridículo. Achacaría el desinterés a que trata de cosas tan abstractas o alejadas de la vida de las personas que para ellos no viene a cuento de nada.

A esto se suma la posición de muchos científicos (no sabría decir si son mayoría, pero su voz se oye, sin duda) al referirse a este campo de investigación, cuando sacan a la palestra el famoso método científico y preguntan: si estudias cosas que ocurren a energías tan elevadas, ¿cómo vas a poner a prueba tus resultados? Porque la investigación actual no es como lo del Higgs - para poner a prueba las teorías que se manejan hoy en día haría falta un LHC más grande que la Tierra. Si no puede demostrarse, dicen, no es ciencia y por tanto es irrelevante.
Claro que esta crítica no va dirigida a las teorías específicas que son estudiadas, sino a cualquier teoría que trate el Universo a esa escala de energías. Según este punto de vista, deberíamos aceptar que eso no debe estudiarse, como si fuera uno de los "here be dragons" de los mapas antiguos.


"Circulen, aquí no hay nada que ver..."

Aquellos que defienden esta última postura no entienden - o no se creen - que aun así los posibles modelos matemáticos pueden ser estudiados y se puede tener una cierta seguridad de por donde está el camino correcto a seguir. Pero volvamos al punto anterior, al ciudadano medio, a los que forman el 99%.

En este caso, al no tener una avanzada formación en los conocimientos requeridos, literalmente no pueden entender de qué se les habla, a menos que se usen análogos simplificados (como éste!
), que son muy bonitos pero limitados a la vez. En consecuencia, se requiere un cierto nivel de fe en el interlocutor. Me puedo identificar con ello. Por ejemplo, yo mismo no tengo formación en biología, y me creo los descubrimientos sobre nuestro código genético porque tengo fe en que la gente involucrada está haciendo bien su trabajo.

Pero claro, no le puedes exigir a la gente que tenga fe en ti. Las teorías de partículas o de gravedad pueden parecer una compilación de conceptos extraños que quizá lleven décadas estando equivocadas. Nosotros, los físicos, no podemos hacer que el resto del mundo vea la certeza que hay en ellas. Ni tampoco la excelsa creatividad que subyace, que ha sido aportada por grandes genios en el pasado para que lleguemos a saber lo que sabemos ahora. No hay manera de transmitir nada de esto.

Lo cual lleva al título de esta entrada. En un mundo democrático, deberíamos dejar que la gente decida. En particular, que sean ellos quienes decidan si merece la pena invertir el dinero en la investigación del Universo. Y cada voto debería contar tanto como los demás.
Yo, aquí, puedo afirmar que la investigación científica es algo de suma importancia y que se debería invertir en ello 10 veces más de lo que se invierte ahora. Pero eso es mi opinión. No puedo imponérsela a los demás, solo puedo intentar convencerles, y es bien posible que nunca llegue a conseguirlo.



 "Sí, bueno, en fin, eso es... lo que tú opinas, tío"

Ahora, démonos cuenta de una cosa: al decir todo esto estoy aceptando como un axioma que la democracia es el sistema social correcto. Una alternativa sería pensar que a la hora de decidir cuánto dinero se ha de gastar en ciencia, los votos de aquellas personas que tengan una formación intelectual más elevada deberían contar más, que se debería hacer una especie de media ponderada. El paso siguiente es decir que la mayoría de la gente es demasiado estúpida para tomar decisiones importantes, y que eso debería hacerlo alguien más sabio que ellos.

Pero claro, ¿esto no suena como una dictadura? Las guerras que trajeron el horror a medio mundo en el siglo XX hicieron que la humanidad se jurase a si misma que algo así no puede volver a pasar. Que la democracia es el sistema justo de gobierno, y que hay que aceptarlo hasta sus últimas consecuencias.

Concluyo con una reflexión final, no exenta de cierta polémica: ¿Merece la pena un sistema democrático si a consecuencia de ello el progreso científico va a ser obstaculizado; o se debería obligar a la gente a financiar este progreso, aunque sea contra su voluntad?


Yo mismo no soy capaz de decidirme por una u otra opción. En principio defendería la segunda, pero hay que tener en cuenta que eso funciona como una excepción, lo que da pie a crear precedentes exportables a otros temas sociales en los que un gobierno dictatorial hace peligrar la estabilidad del sistema.

¿Qué opinas tú?