miércoles, 13 de noviembre de 2013

La vanidad en la literatura científica

Vuelvo al tema del aspecto social de la investigación científica, en esta ocasión dejando de lado la política. Aunque lo que voy a comentar solo afecta a investigadores, es algo que refleja una tendencia que se repite en muchos otros ámbitos de nuestra sociedad...

Me vino a la mente leyendo este blog: What if?, cuyo autor recibe preguntas insólitas de sus lectores y las responde de manera científicamente precisa. Cuestiones tan absurdas como qué pasaría si juntásemos un mol de topos, cuántos láseres de bolsillo harían falta para mover la Luna solo con apuntarlos hacia ella... y al mismo tiempo tan comunes como si la Tierra saldría de órbita si todos los humanos nos pusiésemos de acuerdo para saltar a la vez. Es uno de mis blogs favoritos, por cierto, lo recomiendo enérgicamente.

¿Y si lanzas una pelota al 90% de la velocidad de la luz?

No lo recomiendo solo porque sea gracioso, sino además porque se aprenden cosas. Un lector casual de ese blog podría preguntarse si no existirá un blog similar, pero de investigaciones científicas serias. Perdería todo el chiste, pero debería ser intelectualmente más satisfactorio. Pues bien, en mi campo tal blog existe, solo que no es exactamente un blog, sino un archivo: el arXiv, donde se archivan y se tiene acceso gratuito a todas las publicaciones de física teórica.

No que decir tiene que lo que se puede encontrar en ese archivo no está escrito para profanos. Está dirigido a la gente que trabajamos en esos temas. Es un sitio web muy conveniente, no tengo ninguna crítica hacia el, más bien elogios. Como veréis si seguís leyendo, mi crítica va dirigida al formato y estilo de redacción utilizado, algo que surge como convenio entre los físicos, me explico:

Hasta hace 30 años (como mucho!) no había internet. Pero sí había físicos. Para poder dar a conocer sus trabajos estaban las revistas. Son el análogo de las compañías discográficas para los músicos. Los científicos entonces redactaban artículos explicando sus resultados y los enviaban (por correo postal!) a las revistas, que los difundían.

Hoy en día, las revistas siguen ahí. El papel que juegan depende mucho del campo científico. Aunque hay campos muy atrasados que siguen haciendo como en los años 70, en mi campo las revistas son un mero trámite. Hay motivos (que no vienen al caso) para seguir publicando en ellas, pero todo el material está disponible de manera gratuita e instantánea en ese sitio web.

El destino final de cualquier libro

Así que muy bien, démonos unas palmaditas en la espalda, qué bien lo hemos hecho... excepto en una cosa - este material siguen siendo artículos. Hechos de páginas, con párrafos, márgenes, etc. En lo que al formato respecta, nada ha cambiado. Ni tampoco respecto al estilo de escritura:

Uno pensaría que cuanto más intelectualmente intrincado es un tema, más fácil hay que ponérselo al lector. Escribir con claridad, remarcar los puntos clave... y también prestar atención a la configuración de página y cosas así. Sin embargo, las publicaciones actuales en física teórica no hacen una sola concesión al lector, dan la impresión de querer ponérselo lo más difícil posible.

Para ilustrar este punto, mirad esta entrada de What if?. Observamos que está escrito:
  • con espacios grandes entre los párrafos.
  • con muchas imágenes.
  • sin innecesarias divisiones entre páginas.
  • con referencias numeradas cuya información se abre en una ventanita.
Es fácil de leer, porque el autor quiere que sigas leyendo.
Ahora comparadla con cualquiera de los pdfs de este enlace a nuestro archivo (solo haced clic en alguno de los links llamados "pdf", junto al número). Observaréis que:
  • No hay espacios entre párrafos. De hecho no tardaréis en encontrar páginas hechas enteramente de texto, todo seguido.
  • No existen imágenes cuyo único propósito sea apoyar una explicación.
  • Está extrañamente dividido en páginas, como si estuviéramos en el siglo XX y tuviéramos que leerlo de una revista imprimida en papel.
  • Las referencias son enlaces que te llevan al punto del texto donde están, en vez de abrir una ventana con la información.
Todas las cosas que se pueden hacer para dificultar la lectura, se hacen. Cuando es precisamente en este tipo de texto donde serían más necesarias.

Así me siento yo a veces...

Hasta aquí, podemos ver que es lo mismo que pasa con otras muchas cosas en el mundo: Se siguen haciendo mal porque siempre se han hecho así. Además de que seguimos sin adaptarnos del todo a la presencia de internet. Pero no creo que este sea el único motivo.

Porque si miramos el contenido, comprobamos algo más: incluso para alguien que se supone que tiene la formación adecuada, es díficil de comprender. El texto está escrito en "estilo científico", lo cual se traduce en que parece estar escrito para que lo lea un androide, no una persona. Nunca se repiten conceptos, aunque sean importantes. Nunca se remarcan las frases clave. Nunca hay un sumario de los símbolos empleados en las ecuaciones. Es difícil de explicar pero en definitiva, se busca que parezca formal y serio, frente a que sea claro y comprensible.

En el fondo, es el mismo motivo por el que los hombres se visten de traje en reuniones serias, en vez de seguir llevando ropa de calle y deportivas. La apariencia lo es todo. ¿Publicar nuestros importantes resultados como si fueran entradas de blog? ¿Estás loco? ¿Que ponga dibujitos para que se entienda mejor? ¿Cuántos años tienes que necesitas dibujitos para entender las cosas? ¿Ventanitas y esquemas? ¿De qué estás hablando? ¿Eres retrasado?

Debe de ser una reunión seria, porque van de traje...

Es una tendencia habitual en el mundo científico el pretender que todos somos muy listos. Tenemos miedo a mostrar nuestras debilidades y los artículos son un reflejo de esto. Se escriben de esta manera por convenio, lo cual significa que todo el mundo secretamente se pone de acuerdo para hacerlo así. Yo mismo en mis artículos me he adherido a este convenio, adoptando una manera de escribir que no habría entendido ni yo mismo (si no fuera porque lo he escrito).

A su vez, esta tendencia es un reflejo de nuestra inseguridad, de ese miedo a que los demás descubran cómo somos en realidad. Que no somos tan guapos, listos o bondadosos como fingimos ser. Esta cualidad humana siempre ha estado presente a lo largo de la Historia, y ahora es la causante de que todos los investigadores del mundo estén dejando un legado que está lejos de ser la fuente de estimulación intelectual que debería.

sábado, 19 de octubre de 2013

Ciencia y democracia

Hoy vamos con una entrada sobre un tema relacionado con la ciencia, su papel de la sociedad, etc... y una cuestión que me suele rondar la cabeza a menudo.

Entre las numerosas críticas (merecidas) que recibe el gobierno de España actualmente, hay una que se oye de forma recurrente entre mis compañeros de doctorado y postdoc, aunque probablemente no se oiga tanto entre el resto de la población: Los recortes en ciencia.


El motivo de los recortes es muy simple, tanto que estos teleñecos
cantarines os lo explicaran:


 
Ahora bien, me gustaría aclarar que esta no es una tendencia exclusiva de nuestro gobierno, sino una muestra más de su capacidad de copiar las cosas negativas del resto de gobiernos y acrecentar sus efectos. En España (y en Grecia!) la situación es peor, sí, pero la escasez de financiación científica es un problema a nivel mundial.

Asimismo, ocurre en casi todos los campos científicos (siendo la excepción aquellos proyectos que tengan aplicaciones militares). Pero, al igual que la magnitud del problema depende de qué país estemos considerando, también depende de de qué campo en particular estamos hablando. Dado que mi trabajo entra dentro de la física teórica de altas energías, me voy a centrar en este campo en particular. Además, es interesante porque es uno de los más afectados por la sequía financiera. Y a diferencia de otros campos, es difícil justificar porque se debería financiar con dinero público. Por ejemplo, la investigación médica tiene aplicaciones beneficiosas para la Sociedad, es evidente (y aun así andan escasos de dinero, pero ese es otro tema). En el siguiente nivel, el desarrollo de materiales como el grafeno probablemente dará lugar a aplicaciones tecnológicas. Y si consideramos cosas como la investigación en átomos ultrafríos, todavía se pueden defender aplicaciones.

Pero mi campo de investigación no tiene aplicaciones, a excepción de cosas que suenan a Star Trek y probablemente no se hagan realidad en los próximos siglos. O "efectos secundarios", como la creación de internet (que tuvo lugar en el CERN) y las tecnologías que se han desarrollado para construir colisionadores de partículas. En cualquier caso, estos no son los motivos que impulsan los estudios que se realizan - el único objetivo es descubrir cómo funciona el Universo.




"...para llegar con audacia a donde ningún hombre ha llegado anteriormente"

No me cabe ninguna duda de que este objetivo es considerado algo irrelevante para la gran mayoría de la humanidad. Exento de todo interés, insignificante, ridículo. Achacaría el desinterés a que trata de cosas tan abstractas o alejadas de la vida de las personas que para ellos no viene a cuento de nada.

A esto se suma la posición de muchos científicos (no sabría decir si son mayoría, pero su voz se oye, sin duda) al referirse a este campo de investigación, cuando sacan a la palestra el famoso método científico y preguntan: si estudias cosas que ocurren a energías tan elevadas, ¿cómo vas a poner a prueba tus resultados? Porque la investigación actual no es como lo del Higgs - para poner a prueba las teorías que se manejan hoy en día haría falta un LHC más grande que la Tierra. Si no puede demostrarse, dicen, no es ciencia y por tanto es irrelevante.
Claro que esta crítica no va dirigida a las teorías específicas que son estudiadas, sino a cualquier teoría que trate el Universo a esa escala de energías. Según este punto de vista, deberíamos aceptar que eso no debe estudiarse, como si fuera uno de los "here be dragons" de los mapas antiguos.


"Circulen, aquí no hay nada que ver..."

Aquellos que defienden esta última postura no entienden - o no se creen - que aun así los posibles modelos matemáticos pueden ser estudiados y se puede tener una cierta seguridad de por donde está el camino correcto a seguir. Pero volvamos al punto anterior, al ciudadano medio, a los que forman el 99%.

En este caso, al no tener una avanzada formación en los conocimientos requeridos, literalmente no pueden entender de qué se les habla, a menos que se usen análogos simplificados (como éste!
), que son muy bonitos pero limitados a la vez. En consecuencia, se requiere un cierto nivel de fe en el interlocutor. Me puedo identificar con ello. Por ejemplo, yo mismo no tengo formación en biología, y me creo los descubrimientos sobre nuestro código genético porque tengo fe en que la gente involucrada está haciendo bien su trabajo.

Pero claro, no le puedes exigir a la gente que tenga fe en ti. Las teorías de partículas o de gravedad pueden parecer una compilación de conceptos extraños que quizá lleven décadas estando equivocadas. Nosotros, los físicos, no podemos hacer que el resto del mundo vea la certeza que hay en ellas. Ni tampoco la excelsa creatividad que subyace, que ha sido aportada por grandes genios en el pasado para que lleguemos a saber lo que sabemos ahora. No hay manera de transmitir nada de esto.

Lo cual lleva al título de esta entrada. En un mundo democrático, deberíamos dejar que la gente decida. En particular, que sean ellos quienes decidan si merece la pena invertir el dinero en la investigación del Universo. Y cada voto debería contar tanto como los demás.
Yo, aquí, puedo afirmar que la investigación científica es algo de suma importancia y que se debería invertir en ello 10 veces más de lo que se invierte ahora. Pero eso es mi opinión. No puedo imponérsela a los demás, solo puedo intentar convencerles, y es bien posible que nunca llegue a conseguirlo.



 "Sí, bueno, en fin, eso es... lo que tú opinas, tío"

Ahora, démonos cuenta de una cosa: al decir todo esto estoy aceptando como un axioma que la democracia es el sistema social correcto. Una alternativa sería pensar que a la hora de decidir cuánto dinero se ha de gastar en ciencia, los votos de aquellas personas que tengan una formación intelectual más elevada deberían contar más, que se debería hacer una especie de media ponderada. El paso siguiente es decir que la mayoría de la gente es demasiado estúpida para tomar decisiones importantes, y que eso debería hacerlo alguien más sabio que ellos.

Pero claro, ¿esto no suena como una dictadura? Las guerras que trajeron el horror a medio mundo en el siglo XX hicieron que la humanidad se jurase a si misma que algo así no puede volver a pasar. Que la democracia es el sistema justo de gobierno, y que hay que aceptarlo hasta sus últimas consecuencias.

Concluyo con una reflexión final, no exenta de cierta polémica: ¿Merece la pena un sistema democrático si a consecuencia de ello el progreso científico va a ser obstaculizado; o se debería obligar a la gente a financiar este progreso, aunque sea contra su voluntad?


Yo mismo no soy capaz de decidirme por una u otra opción. En principio defendería la segunda, pero hay que tener en cuenta que eso funciona como una excepción, lo que da pie a crear precedentes exportables a otros temas sociales en los que un gobierno dictatorial hace peligrar la estabilidad del sistema.

¿Qué opinas tú?

sábado, 5 de octubre de 2013

Primeras impresiones de Grecia

Hace más de un mes que vine a vivir a Heraclión, ciudad de 133.000 habitantes en la isla de Creta, perteneciente a la nación griega. Difícilmente habría imaginado que Grecia iba a ser el país que me acogería como investigador después de acabar el doctorado, pero así es la vida, imprevisible. De todas formas, he de añadir que esto es algo temporal solamente, forma parte del ritual de los postdocs, con el que todo científico está familiarizado, pero esto último no es de lo que quiero hablar ahora.

Localización de Creta

Para empezar, las preguntas que me han hecho repetidamente: ¿cómo que es que has ido a un país en tan mala situación económica? Y encima, ¿a una isla?
La primera pregunta es legítima. Sin financiación, no se puede contratar a gente, y probablemente la crisis económica ha tenido este efecto sobre la mayoría de universidades y centros de investigación griegos. El lugar en el que estoy es una excepción, ya que recientemente se le concedió una subvención del consejo europeo, ERC. Así han conseguido mantenerse a flote por encima de la crisis. Dentro de mi campo, es el único centro de Grecia donde podrían haberme contratado. Esto es lo que hacía improbable que acabase aquí, ya que, por ejemplo, en Alemania hay muchos más centros/universidades con financiación. En términos estadísticos, fue una casualidad. Por su parte, no tengo ni idea de porque aquí me aceptaron y en otros sitios no. Por mi parte, solo considere motivos profesionales para venir.
Respecto a la segunda pregunta, resulta que Creta es la región griega con mayor avance científico. Como ha llegado a serlo, no lo sé. Pero por ejemplo, su centro de nanotecnología es el instituto científico más importante del país.

Otra pregunta frecuente es ¿y se nota la crisis? - A primera vista, no. En Barcelona me encontraba a más gente pidiendo dinero en la calle que aquí. No parece que haya inmigración, ni delincuencia... Seguramente en Atenas y alrededores sea donde se concentran este tipo de cosas.
Pero es en los detalles donde se notan cosas raras, además de un atisbo de porque Grecia ha sido el país mas tocado de Europa por la recesión...

Palacio de Cnosos, cerca de Heraclión.

Se dice que viajar te abre nuevas perspectivas. Yo añadiría que quizá el descubrimiento más importante que hace una persona al viajar por el mundo es que existen nuevas perspectivas. Es decir, darte cuenta de que tu país tiene una cultura con sus peculiaridades y curiosidades, al igual que todas las demás. Y que algunas de estas peculiaridades formaban parte de lo que considerabas "normal". Esto es de lo primero que pasa, después vas descubriendo que existen "ordenes de magnitud" (es como aquello de que una montaña puede ser enorme comparada con un castillo de arena, pero la Luna es muchísimo mas enorme aun).

Así pues, en Grecia he observado que se considera normal:
- evadir impuestos y no declarar a hacienda que estas alquilando una casa.
- ir en persona al banco a pagar todas tus facturas en efectivo.
- no llevar casco cuando vas en moto, incluso en autopista.
- que el transporte público carezca de horario.
- ...

La primera observación es, obviamente, la más relacionada con lo que comentaba de la crisis. Al principio me traía complicaciones serias, porque buscaba un piso que alquilar y siempre pasaba que el dueño no quería hacer contrato. Después me di cuenta de que la solución era tan simple como acordar un precio mayor por el alquiler, de manera que le compensase alquilármelo por la vía legal*. Que si, que en España también puedes encontrar a gente que alquila su casa sin contrato, pero es que aquí lo hace todo quisqui.
Esto se complementa con el hecho de que en tiendas (concretamente lo he visto en tiendas de muebles) te rebajan el precio si acuerdas no pagar el IVA. No acabo de entenderlo, pero al parecer eso les beneficia. He hablado con griegos sobre toda esta historia del dinero negro, y la explicación es que la gente ya lo hacía antes, aunque no tan generalizadamente. Obviamente, el que la gente no pagara sus impuestos tuvo como consecuencia un severo agravamiento de la crisis económica. La medida de su gobierno, que al parecer es tan estúpido como el español, fue subir aún más los impuestos. A su vez, la gente reacciona no pagándolos, lo cual ha terminado por agravar el asunto.
Finalmente, la costumbre de que todo se pague en efectivo (incluso el alquiler de las viviendas), no hace sino contribuir al caos financiero.

Imagino que si una persona declarase en público en Alemania que está alquilando una casa en negro, los alemanes le mirarían escandalizados. Pero si una persona declara en público en Grecia que está declarando a Hacienda el alquiler de una vivienda, los griegos lo llamarían tonto. He aquí un ejemplo prístino de las peculiaridades culturales que comentaba arriba.

¡Que pague Merkel!

Y es que antes consideraba a España un país poco civilizado. Pero en todo hay órdenes de magnitud, y hay que saber con qué países estableces la comparación. Otro ejemplo de la actuación del pueblo ante su gobierno es la ley anti-tabaco. En España se impuso con retraso con respecto al resto de Europa. Pero al día siguiente de que entrase en vigor, ya no había gente fumando en los bares. En Grecia también existe esta ley, pero nadie le hizo caso, nunca. Al día siguiente de que entro en vigor, todo siguió como si nada.

Luego está la forma en que conducen. Los griegos son personas muy calmadas hasta que se suben a un coche o a una moto, y entonces es como si su casa estuviera en llamas y tuvieran que ir corriendo a apagar el fuego. No en vano, tienen el índice de siniestralidad en tráfico más alto de Europa.

La despreocupación y desorganización son lo que ha caracterizado, pues, mi primera impresión. Parecería que todo es negativo, mas para ser justo habría que decir que también hay puntos positivos. Principalmente, la belleza de la isla y la amabilidad de los griegos que he conocido. Pero eso ya no forma parte del shock inicial, viene luego, y se comentara en su debido momento.

Los recortes y aumentos de impuestos son
causa, ¿y a la vez consecuencia?

*Además de que no me arriesgaría a jugar con evasiones de impuestos en otro país, resulta que como trabajador en el extranjero recibiré dinero de vuelta en mi declaración si declaro un alquiler. Vamos, que me compensa pagar ese extra.

lunes, 8 de julio de 2013

Krypton como alegoría de nuestro futuro


Esta entrada es un spin-off de la anterior, voy a comentar un tema que no suele aparecer en discusiones sobre el personaje de Superman, a pesar de la gran importancia que tiene sobre su origen. Me servirá, además, para reflexionar sobre una muy posible realidad para el futuro de nuestra sociedad.
(No habrá spoilers de la película ni de nada)

Un mundo post-tecnológico

En las primeras obras de ciencia-ficción, cuando se imaginaba una sociedad avanzada, solía verse como un mundo utópico, porque se asociaba la tecnología al bienestar. Más tarde se introdujo el género del "futuro distópico", en el que la tecnología acababa perjudicando al mundo. Pero una constante que observo en todos estos mundos de ciencia-ficción es que se suele entender su alto nivel tecnológico como una extrapolación del nuestro.

Quiero decir, por ejemplo: hace siglos la gente viajaba las grandes distancias en carros tirados por caballos. Hoy en día tenemos motores de combustión, y la gente viaja en coches. Extrapolamos: en el planeta X tendrán medios de transporte superchulos, y la gente viajará en ellos.
Parece muy evidente, y sin embargo si te paras a pensarlo ves que está demsiado simplificado. Y en este punto no me refiero a ningún mundo fantástico, sino a nuestro futuro lejano.


La sociedad kryptoniana proporciona el único ejemplo que conozco para ilustrar lo que quiero decir: Krypton es un mundo antiguo con una Historia tremendamente extensa. Su gente ha alcanzado un estado no ya de tecnología avanzada, sino post-tecnológico. Es decir, su tecnología es enormemente superior a la nuestra, pero se detuvo hace miles de años porque su gente cambió. Política y socialmente, poco a poco, empezaron a regresar a una sociedad pre-tecnológica.

En consecuencia, incluso objetos cotidianos (como un ordenador, un móvil...) tienen cientos o miles de años de antigüedad. Una imagen que no está exenta de sentido. Hacéos esta pregunta: ¿realmente esperáis que Samsung siga sacando nuevos modelos de móviles durante los siguientes 300 años?
Y cuando algo perteneció a tus ancestros de hace siglos, se convierte en algo más que un objeto cotidiano, se convierte en una reliquia familiar.

Un ejemplo son los ayudantes autómatas. Robots de servicio que trabajaban para sus dueños en multitud de tareas, como mayordomos que no se cansan nunca. Si damos por supuesto que puede existir una fuente de energía adecuada, podemos imaginar que su periodo de funcionamiento sea de miles de años. En este caso, se acabarían rodeando de su propia historia y significación. Como miembros ancestrales de la familia.

Una sociedad jerarquizada



Y otro ejemplo, paradigmático, es la Cámara de Génesis: una reliquia de los tiempos en los que se comprendía cómo funcionaban las leyes de la genética. En la Tierra hace años que se consiguió mapear el genoma humano, pero aún no sabemos cómo clonar humanos. En Krypton se supone que encontraron la manera y toda la información necesaria sobre el código genético de sus habitantes y el procedimiento de clonación podía ser contenida en artefactos. Uno de estos objetos, producido en algún laboratorio del pasado lejano, acaba convirtiéndose en "el Códice", y es tratado como un objeto sagrado en la época en que todo este conocimiento científico quedó olvidado. Para mí, hay algo muy poético en este concepto.

También, en algún momento del pasado, se desligaron las relaciones sexuales de la procreación y se impuso la clonación (o, mejor dicho, la fertilización artificialmente modificada) como método generalizado. Por eso, todos los kryptonianos nacen de esta cámara de génesis, y sus cerebros y fisiologías son alterados (como si de trigo transgénico se tratase) para que sepan desarrollar mejor su propósito en la Sociedad. Y un nacimiento natural, antes prohibido por un gobierno autoritario, pasa a adquirir dimensión religiosa y considerarse herejía.

Esto tiene que ver con que, a nivel social, Krypton se convirtió en una sociedad extremadamente jerarquizada. Primero se aceptó que las diferencias entre clases sociales eran necesarias en un mundo civilizado, y después se automatizó la clasificación. Ya no solo en clases altas y bajas, sino en estirpes, cada una con una función a cumplir.


La estirpe más numerosa era la clase obrera. Aparte de esta, había muchas más: clase médica, militar, religiosa, artística, científica, ingenieril... Los miembros de nuestra sociedad también pueden clasificarse así, pero lo hacemos de manera natural, sin llamarlo estirpes ni poner barreras separatorias. En Krypton no solo había grandes barreras, sino que además cada individuo nacía para desarrollar un tipo de profesión, evitando así la superpoblación y el paro. Mediante alteración genética, se conseguía adecuar las características del nuevo individuo. A grandes rasgos: si es de la clase militar, su fuerza física será lo importante y es incluso mejor que no sea muy inteligente. Si es de la clase científica, pues al revés.

Esto es muy eficiente pero explica cómo puede ocurrir la reversión al estado pre-tecnológico que comentaba arriba, porque a cada uno se le enseñaba únicamente lo que necesitaba saber para desarrollar la tarea que se le había asignado, obstaculizando así el progreso.

Un gobierno anclado en el pasado

Al nivel político, los dirigentes de Krypton están absolutamente sujetos a la tradición y las restricciones culturales. Mucho más que cualquier gobierno conservador que tengamos ahora en la Tierra. Estos gobernantes quizá quieran mantener las cosas tal como eran en su niñez, pero el hecho es que nuestras democracias son todavía demasiado jóvenes como para ir más allá de ahí. Dentro de mil años, probablemente haya gobernantes cuya intención es que las cosas sigan siendo como han sido durante los últimos siglos.

Esta tendencia al conservadurismo eventualmente lleva a la decadencia social, porque las mencionadas restricciones prohíben buscar nuevas soluciones a los problemas que surgieren. Esta inevitable conexión es ignorada por la mayor parte de las personas, y en Krypton era ignorada por todos.


Querría comentar un aspecto más aquí: un gobierno que es excesivamente conservador introduce formalidades en su burocracia, y eventualmente conduce a una sociedad altamente ritualizada. Es una gran diferencia con respecto a un gobierno excesivamente progresista. En este último, los cambios que se hubiesen introducido son fáciles de borrar. En el caso del primero, estas formalidades son como moho sobre pan, difíciles de extinguir del todo

Un ejemplo lo encontramos en lo que sucedió en España durante su etapa franquista. Varias decadas después, todavía existen trámites y legislaciones que son reminiscentes de esa época. ¿O acaso no es sorprendente que un ordenador portátil adquirido por algunos grupos de investigación deba ser inscrito en el "registro de patrimonio nacional"?

Aunque no viene al tema de la entrada, aprovecho para comentar que todas estas ideas están presentes en el final de Krypton. La escasez de conocimiento científico impidió a los kryptonianos saber que explotar las antiguas estaciones mineras inflamaría el núcleo del planeta. La indulgencia de sus gobernantes les impidió escuchar al único científico que se dio cuenta de ello (Jor-El).


Una metáfora para nuestro mundo

La fantasía sirve para ver el mundo desde fuera. Pensar que en el Krypton de los cómics de Superman simplemente vemos gente de un planeta imaginario es ser muy corto de miras. En realidad, lo que vemos es una metáfora sobre la condición humana. Nelson Mandela dijo que nuestro mayor temor es que seamos poderosos sin medida, una idea sobre la que se puede discutir y reflexionar, pero en la historia de Krypton la ves materializada de manera manifiesta. Así, una historia fantástica puede condensar un punto de vista sobre nuestro mundo, igual que un verso puede condensar sentimientos que la prosa no alcanzaría a expresar.

Ahora bien, cabe preguntarse si todo esto no será pura especulación de un friki. Veamos si hay algo de lo que pasa en nuestro mundo de hoy nos muestra un indicio de cuál es la tendencia humana. Primero, un par de argumentos:

  • ¿Con cuánta rapidez se olvida el conocimiento científico adquirido? Aun es pronto para saberlo, pero está claro que no cala con facilidad entre la gente. Por ejemplo, parece que el 50% de los americanos adoptan la postura creacionista ignorando las evidencias en favor de la evolución darwiniana (fuente). Y sin ir a estadísticas, preguntáos si conocéis cómo funciona la pantalla de plasma en la que estáis leyendo esto. No digo en detalle, solo el concepto básico tras su funcionamiento. Decid, ¿cuál es?
  • Quien haya estudiado una carrera técnica como Física puede darse cuenta de que el conocimiento se estructura de manera piramidal. Se empieza por estudiar la base, los cimientos, y se sube hacia arriba apoyándose en lo anterior. Si extrapolas el conocimiento de hoy al que alcanzaremos en el año 3000, te das cuenta de que la pirámide será tan alta que probablemente sea imposible empezar por la base.
  • Puedo añadir que en mi opinión (y esto me da para otra entrada entera), la manera en que se realiza la investigación científica actualmente ya está terriblemente mal en todos los aspectos.

La dificultad de organización irá aumentando con los años, cuando los avances relevantes no se limiten a lo acumulado en los últimos 100 años, sino a los últimos siglos; y solo puedo imaginar que irá a peor. Además, la brecha entre investigadores y gente de la calle irá aumentando. Si a una persona no-física de hoy ya le cuesta entender la Relatividad General, ¿qué va a pensar un no-físico del año 3000 de la investigación que se esté realizando en ese momento?

Consideremos ahora qué sucede fuera del mundo de la ciencia, recordando que las decisiones sobre adónde va nuestra sociedad son tomadas por gente sin conocimiento científico:

Hay varios indicios de que las crisis económicas hacen que la gente se vuelque hacia gobiernos conservadores (fuente 1, fuente 2). Un ejemplo típico es lo que ocurrió en Alemania allá por 1939, y una explicación simple es que las personas simples piensan que antes estaban mejor, así que mejor volver a lo de antes. Bien, entonces ¿qué va a ocurrir cuando los excesos de hoy nos traigan el cambio climático y la escasez de recursos naturales? Porque quizá no en este siglo, pero algún día la Tierra se va a enfrentar a una crisis económica de proporciones épicas. Cabe imaginar que el conservadurismo de nuestros gobiernos se haga igual de épico.

Como "modelo de juguete" de lo que ocurre en una sociedad tecnológicamente muy avanzada, podemos mirar a Japón. Lo que allí encontramos actualmente es un modelo a pequeña escala de la división kryptoniana en estirpes: Las carreras universitarias no enseñan nada, de manera que da igual cuál estudies, y van seguidas de un breve periodo de adoctrinamiento en el que se enseña a cada japonés a realizar una tarea específica, que es lo que va a hacer durante el resto de su vida (fuente1, 2). Y a nivel social, encontramos una decadencia entre la juventud, que hará que un país antes envidiado acabe convertido en una nación de inútiles. Hay mucho que contar sobre este tema en concreto, no me quiero alargar, pero cada vez que leo sobre esto pienso "Krypton!"

Jor-El envió a la Tierra a su hijo para que fuese un faro de esperanza. No solo para iluminar nuestro progreso, sino sobre todo para que no cometiésemos los mismos errores que Krypton. Por eso me apena oír como mucha gente no entiende al personaje y lo desprecia. No porque Superman sea importante, lo mismo puede aprenderse de otras fuentes, probablemente más cultas que unos cómics; sino porque me muestra que las amenazas sobre nuestro futuro que he intentado plasmar en este texto no están presentes entre la gente de hoy.


"Construye un mundo mejor que el nuestro, Kal"
- Lara Lor-Van

domingo, 30 de junio de 2013

Mi análisis de "El Hombre de Acero"

Escribo esto después de haber visto dos veces El Hombre de Acero. Me gustó tanto que quise ponerme a escribir sobre ella después de la primera vez, pero he preferido esperar a la segunda para dar una opinión mejor formada.

Si no has visto la película, no leas lo de abajo porque te la voy a estropear. Solo te diré esto: Ve a verla, porque merece la pena. Estarás de acuerdo con su planteamiento o no, te gustará más o menos, pero no tendrás la sensación de haber tirado el dinero. Indudablemente, se trata de una película que ha tenido un trabajo muy cuidadoso detrás. 


 ****SPOILERS A PARTIR DE AQUÍ****

Empecemos por decir que el Hombre de Acero se centra en presentar el origen de Superman. Y además, en hacerlo de manera verosímil. Esas son las dos palabras clave: Origen y verosimilitud.

Siguiendo de mi entrada anterior, coincido con la opinión general de que había que dar un nuevo enfoque al personaje, pero no porque el mundo haya cambiado tanto (que es lo que suelen decir por ahí), sino porque la manera óptima de presentar al personaje no es la que se había hecho hasta ahora. Y mostrar un origen verosímil me ha parecido un acierto en este sentido.

Y es que el reto al que se enfrentaba El Hombre de Acero no era recordar a la gente porqué mola Superman, sino mostrárselo en ese momento. Por eso no podía mostrar directamente a un Superman con sus altos principios morales, había que darles un origen también. Así, su capacidad para inspirarnos a todos será mayor.

Lo que me lleva directamente a los puntos más polémicos de la historia: Las muertes de Zod y de Jonathan Kent. Creo que son puntos pivotales para desarrollar bien al personaje, y voy a argumentar porqué.


1. Superman nunca mira hacia otro lado cuando puede ayudar a alguien. Quizá porque recuerda cómo se sintió cuando no hizo nada por ayudar a su padre. Hay quien dice que Clark nunca le habría dejado morir (eso nunca ha pasado en los cómics). Y no, claro que no, si hubiera tenido tiempo para pensarlo. Creo que la escena estuvo muy bien montada, al mostrar una de esas situaciones en las que uno actúa mal por tener que decidir muy deprisa. Está claro que Clark se arrepintió de aquello toda su vida, primero para que su muerte no fuera en vano, se recluyó en las sombras. Y después,  para redimirse a sí mismo, decide dedicar su vida a ayudar a la gente.


2. Superman nunca mata a nadie. Esto es una máxima en los cómics, es una muestra de su ética inquebrantable. Quizá es porque recuerda cómo se sintió al tener que asesinar a Zod. Esa también fue una escena muy emotiva, en los momentos anteriores estaba pensando en lo que probablemente pensaba Clark también: ¿Cuántas víctimas mortales están siendo causadas por esta batalla loca en Metrópolis? ¿Cuántos seres humanos van a morir antes de que detenga a Zod, si es que consigue detenerlo?

Además me recordó mucho a una escena que he visto en cómic: no de Superman, sino de Wonder Woman. En el número 219, se ve obligada a romper el cuello a un villano. Las consecuencias del acto se extendieron por muchos números posteriores, mostrando cómo el mundo la repudiaba por haber hecho eso. Estoy casi seguro de que la escena de El Hombre de Acero ha sido inspirada por este momento:


Por otra parte, estas dos escenas, y en general todo el tono serio y dramático de la película lo alejan del cómic. De hecho, casi se siente más una película de alienígenas que de un superhéroe.

Un ejemplo opuesto fue Green Lantern, la adaptación que se estrenó hace dos años. Aquella película era básicamente un cómic en movimiento, con todos y cada uno de los tópicos diciendo "presente". A mí me encantó, y me sigue gustando, porque la peli me dio exactamente lo que esperaba ver en ella. Sin embargo, al público general no le gustó, probablemente porque lo que funciona en un cómic no funciona en el cine. Son medios diferentes.

Por otra parte, Green Lantern no es lo mismo que Superman. Es decir, las historias de GL también me parecen inspiradoras, pero en este caso todo gira en torno a superar el miedo. Encontrar tu fuerza de voluntad y que no te importen las adversidades. Es un buen mensaje, pero el que transmite Superman es mucho mayor. La honestidad, la valentía, la justicia, la generosidad.... abarca tantas virtudes, por eso es un símbolo tan importante. Superman no es Green Lantern, no es Iron Man, no es Lobezno. Es mucho más importante e icónico.

Por tanto, me alegro de que los productores de El Hombre de Acero se hayan dado cuenta de que el cine no es un cómic, y se hayan alejado de él, sin perder la esencia de los personajes. Las personalidades de Superman, de Lois, de Zod... parecen sacadas directamente del cómic, como debe ser. La historia, la ambientación, la fotografía... no tienen porqué.
Así, yo acudí al cine con una idea en la cabeza de lo que iba a ver. Y a pesar de que me había visto cada trailer, cada spot de televisión, cada imagen... me sorprendió para bien.


Algunos puntos más específicos:

- Me alegro mucho de que en esta ocasión hayan mostrado al auténtico Krypton, con bestias aladas incluidas (el Krypton hecho de hielo fue una invención de las películas de 1970). Y un atisbo de la sociedad kryptoniana, dividida en estirpes y con dogmas religiosos (ese "herejía!" que grita Zod). Lástima que no hubiera tiempo para mostrarla en toda su riqueza. Quizá escriba otra entrada solo para hablar de ella, porque merece la pena.
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¡Esto es Krypton!
 

Esto es un cubo de hielo.

- El uso de la cámara en mano todo el tiempo. Incluso en escenas que son puro CGI, por ejemplo, cuando la máquina planetaria cae sobre el Índico. Un punto a favor de la verosimilitud.

- Los muchos guiños que contiene para los fans de los cómics. Desde frases particulares hasta poses del personaje. Referencias por doquier. En esos detalles se nota el cuidado que han puesto.

- Un gran acierto es que Lois se presenta como una heroína en derecho propio, y no una simple dama en apuros. No duda en enfrentarse al peligro y lo hace en pos de la verdad, sin dar la sensación de ser estúpida, que es una de las cosas que más me fastidiaban de las anteriores adaptaciones. Lástima que no hubiera tiempo para desarrollar mejor el romance entre ella y Clark. Aun así, la escena del beso es preciosa, me alegro de que incluyeran algo tan clásico.

Faora es otro gran personaje femenino

- Algo que no me gustó fue la versión holográfica de Jor-El, porque me pareció excesiva. Parecía que Kal estuviera hablando con su padre de verdad, cuando se trata al final de una inteligencia artificial. Daba mucho la impresión de seguir vivo, y eso al espectador común puede confundirle.

- Otro punto negativo es que no haya explicación para que Clark se ponga el traje. Lo pillo: Es un traje kryptoniano, la S es el símbolo de su familia, y también un símbolo de esperanza. Por eso se presenta con el traje al mundo. Pero unas palabras no habrían estado de más.

- La Fortaleza de la Soledad como una de las antiguas naves de exploración. Esto es un cambio brutal con respecto al cómic, y sin embargo funciona tan bien porque es mucho más lógico. Además me deja con la esperanza de ver a Supergirl en la secuela, un personaje que considero una pieza fundamental de la mitología de Superman.

Las naves de exploración de Krypton.


- La pelea final entre Superman y Zod. Recuerdo estar viendo la escena final de Matrix Revolutions y pensar "esto quedaría genial en una peli de Superman". Bien, pues aquí está! Y sí, queda supergenial!

- No sé porqué, pero la escena que más me puso los pelos de punta ambas veces fue la lucha de Superman contra la máquina planetaria. Quizá porque al mismo tiempo te mostraban lo que estaba en juego en Metrópolis, con tanta destrucción a cada segundo, era como "por favor, acaba ya!!"

- Los flashbacks incluídos en momentos clave, de manera que relacionaban los recuerdos de Clark con la trama principal. Una manera muy acertada de incluir esa parte de su origen.

Y tantos otros momentos particulares...


****FIN DE SPOILERS****

Llevo una semana sin parar de darle vueltas a la película, por algo ha de ser. Ya digo, quizá es porque este personaje tiene una importancia especial para mí. Pero sin duda es una gran película que aconsejaría a todo el mundo.

Eso es todo. Ahora bien, vi los Vengadores cuatro veces en pantalla grande. Así que tendré que hacerle otras dos visitas al cine por lo menos, que esto está aún mejor que los Vengadores. Y porque vale la pena y lo merece, qué diablos.

Es más, me voy ahora mismo. Adiós.

El mundo necesita a Superman

Hoy querría hablar de la película que está de actualidad, El hombre de acero, y que es además un estreno que que llevo esperando mucho tiempo, por tratarse de un personaje muy especial para mí. En esta entrada comentaré sobre el personaje únicamente (por tanto, no hay spoilers), y en la siguiente os daré mi opinión de la peli.

Mi afición por Superman ha ido creciendo con el tiempo. De pequeño me gustaba ver la serie de Lois & Clark, de hecho era de mis favoritas. Vi las pelis de los 70, claro, pero nunca me llegaron a gustar mucho. Cuando empezó Smallville en 2004 descubrí un nuevo punto de vista para el personaje. Y un par de años después descubrí el mundo de los cómics, que han acabado convirtiéndose en una afición muy perniciosa para mi bolsillo.

Una de las cosas que me llamaron la atención desde el principio es que el Superman de los cómics, y toda la mitología que le rodea, es muy diferente de la imagen que tiene la gente en la cabeza. Esto se debe a que muchos conceptos ridículos de los cómics de los 70 (en los que se basan las anteriores adaptaciones cinematográficas) se acabaron dejando atrás. Por ejemplo:
- Que Krypton fuera un planeta de hielo.
- Que Superman se cambie en cabinas telefónicas.
- Que Lois esté enamorada de Superman sin saber que es Clark Kent.
- ...

¿Calzoncillos por fuera? Qué?

Sin embargo, sí que hay una serie de elementos universales que definen a Superman, y que lo convierten en un icono. Por ejemplo, la historia de su origen ha tenido muchísimas versiones; pero da igual cuán alternativas pretendan ser, estas historias siempre se resumen en:
  • Un planeta moribundo.
  • Unos científicos desesperados.
  • Un bebé como su última esperanza.
  • Una pareja bondadosa que lo cría.
Por estos motivos, uno pensaría que la de Superman es una historia muy fácil de pillar. Pero la gente tiene ideas bastante fuertes sobre qué clase de hombre es Superman y qué clase de atmósfera debería tener una película sobre él, según a qué versiones del personaje hayan estado expuestos.

También existe toda una percepción entre los no-fans, de hecho toda una corriente de pensamiento, dedicada a cuestionar la relevancia de Superman en la cultura moderna. Incluso entre los lectores de cómics, está la discusión sobre si Superman es lo suficientemente molón. O sea, ¿por qué no es tan popular como Batman? Y creo que esta percepción es debida a estos elementos externos, obsoletos o fuera de época.

No me malinterpretéis: Las (primeras dos) pelis con Christopher Reeve fueron obras maestras del cine para la época en que fueron rodadas. Inventaron un género nuevo, el de superhéroes. Es decir, consiguieron que la gente fuera al cine a ver una historia que gira en torno a un solo personaje, que se alza superior al resto, y que transmite inspiración con sus actos.
Un análogo sería El exorcista, obra maestra porque consiguió que la gente acudiera al cine a ver una historia terrorífica, y a sentir miedo. Ahora bien, desde entonces hemos aprendido, y hemos tenido películas que han conseguido transmitirnos miedo de manera mucho más convincente, dejando a esa obra pionera fuera de nuestra época. De la misma forma, no desmerezco a Superman I y II si digo que hay maneras mucho mejores de inspirar al público con este personaje.

 

Bien, entonces. Supes mola, ¿por qué? Bueno, para mí, Superman es una fuente de inspiración. El nunca se rinde, y nunca deja de creer que debe hacer lo correcto. Hay algo bueno en que la persona a la que admiras sea un personaje de ficción: que nunca te va a defraudar. ¿Que quieres que sea real? Bueno, pues conviértete tú en ese personaje.

Con el enfoque adecuado, creo que esta admiración se puede trasladar a casi todo el mundo. Todos nos enfrentamos a dificultades, a nuestros villanos particulares, en nuestra vida. Y viene bien tener puntos de referencia. Es posible que cada uno tengamos uno diferente. Para muchos serán personas del mundo real. Para otros, figuras religiosas. Para los frikis como yo, personajes de mundos imaginarios. Sean quienes sean, estoy seguro de que Superman tendrá puntos en común con ellos.

Existe una manera de malinterpretar el título de esta entrada: Superman es un alienígena muy poderoso que viene a la Tierra. ¿Significa lo que digo que la humanidad necesita a alguien de fuera para que le enseñe cómo debe comportarse? - Parece una bobada, pero he descubierto que es un punto de vista muy extendido. El equívoco viene porque Superman se cria en la Tierra. Su fisiología es extraterrestre, pero él es parte de la humanidad. De hecho, representa los buenos valores de la humanidad gracias a lo que Jonathan y Martha Kent le enseñaron.


Y ¿hace falta que sea un "ser superior" el que nos inspire? Pues no, como digo, todos tenemos nuestras fuentes de inspiración particulares. Pero la cosa es que alguien como Superman tiene la capacidad de convertirse en un símbolo de esperanza para el mundo entero, y la coge y la provecha. Nosotros, a nuestro menor nivel, podemos usar nuestro potencial para ayudar a los que nos rodean siguiendo su ejemplo.

De hecho, creo que si todos siguiéramos su ejemplo, no habría lineas imaginarias en los mapas y nos uniríamos como un solo pueblo. Ya he comentado en una ocasión anterior que la fantasía nos permite mirar a nuestro mundo desde fuera y abandonar nuestro adoctrinamiento. He aquí un ejemplo paradigmático. Es fácil olvidar nuestra capacidad para hacer el bien, pensar que otras civilizaciones probablemente sean mejores que nosotros, y hacer de la desconfianza nuestro estandarte. Trascendamos estas creencias infantiles y usemos nuestra fuerza individual para hacer lo mejor que podamos hacer con nuestra vida.

En este año, se cumplen 75 años desde la creación de Superman. Con algo de suerte, estaré por aquí cuando cumpla 100; seré un señor de 53 tacos pero ahí estaré con mis tebeos y mis películas, disfrutando de sus historias como si tuviera 10 añitos.



martes, 18 de junio de 2013

Matemáticas y estupidez

Cumpliendo con mi renovado propósito de plasmar cosas que pienso, vamos a empezar con algo a lo que he dado muchas vueltas durante los últimos meses.

Imagino que será algo común a la mayoría de nosotros el sentir ansiedad en épocas de mucho trabajo. Y, en muchas ocasiones, esta ansiedad va ligada a la procrastinación. Esta última palabra define uno de esos conceptos tan específicos que me encantan: el acto de posponer una actividad urgente, aun siendo consciente de las consecuencias que acarreará, y sustituirla por otra más agradable. Por supuesto, es la mejor manera de no alcanzar tus metas. Y es habitual asociar esta práctica a la holgazanería, pero me he dado cuenta de que no siempre se trata de eso, a veces se trata de la ansiedad.

A modo de ilustración, comentaré la que ha sido mi experiencia durante la tesis...

En una disciplina técnica como la física (no sé sobre el resto), el paso de la carrera al doctorado es un enorme salto. Tan grande que quien no haya tenido que realizarlo no se lo puede imaginar. Mientras eres estudiante, tienes asignaturas, cada una de las cuales se basa en uno o dos libros.

Pero cuando vas al tema de la investigación, todo cambia: Sobre el tema de mi campo, cada día surgen del orden de 10 artículos científicos nuevos. Multiplicad eso por los últimos años y veréis que salen decenas de miles de artículos, literalmente millones de páginas que leer. Durante la carrera podías tener lagunas sobre ciertos temas, pero al acabar estás asomándote a un océano de ignorancia. En consecuencia, no entendía la mayor parte de lo que decían los artículos que leía y me sentía estúpido. Eso hacía que tuviera los tres ingredientes del fracaso académico:
- Miedo de hacer preguntas.
- Timidez para pedir ayuda.
- Temor del juicio de otros.



Es sorprendente escribir sobre esto ahora, porque hace que veas a tu yo de hace cuatro años como un inmaduro. Con el tiempo, comprendí que ese océano era imposible de abarcar, pero que no hace falta comprenderlo todo para poder navegar en él, y superé esos tres puntos. Hasta cierto punto, porque esos miedos nunca se van del todo. De hecho, la única manera de superarlos es simplemente que te importe una mierda quedar como un tonto. Tiene que importarte lo que tú pienses de ti, no los demás.

Ahora viene el punto de protesta: creo que otras disciplinas no son tan duras como la física en este respecto. Y donde digo física, cabría decir cualquier rama científica que use las matemáticas. Porque las matemáticas tienen especialmente una gran capacidad de hacerte sentir estúpido. Te hacen pensar que puede que te falte lo que se podría llamar "inteligencia natural". No sé si eso existe, pero en cualquier caso lo que sí sé es que el fracaso o el triunfo en el ámbito académico no depende de ello en gran medida. Creo que, sobre todo, superar tus dificultades pasa por vencer a tu miedo interior. La ansiedad que lleva a la procrastinación.

Por supuesto, la mayoría de las personas no son conscientes de esto, y en particular los profesores y supervisores no son conscientes de que tienen la autoestima de sus estudiantes en la palma de su mano. Este cartel resume un punto de vista que percibo con frecuencia al hablar con ellos:

Las cosas buenas les pasan a los que se dejan el culo trabajando. Ajá.

Así que "¿no sabes lo que es una fibración de Hopf? Eso es porque no has trabajado, vago!". Esta es exactamente la línea de frustración que conduce a la ansiedad y de ahí a la procrastinación. Si bien este cartel es tecnicamente correcto, lo es en la misma medida que decirle a un atleta "las carreras las ganan los que corren más deprisa". La cuestión está en cómo conseguir lo segundo. No somos máquinas a cuyas piernas se pueda ajustar una velocidad, ni a las que se pueda programar para pasar más horas haciendo matemáticas.

Lo bueno es que las personas aprendemos a base de fallar. Pasar por un periodo de frustración puede ser instructivo. Enfrentarte al fracaso en matemáticas, la más dura de las disciplinas como he dicho, te enseña mucho sobre cómo encarar otros fracasos en la vida. Te enseña a superar tu desconfianza en ti mismo.

Lo cual me lleva a la conclusión: Mucha gente odia las matemáticas por cómo les hacián sentir en el colegio; pues bien, este es otro motivo más para que se le dé más importancia a enseñar bien las matemáticas. Haciendo incapié en que los instructores están haciendo algo más que eso; están ejerciendo de terapeutas con sus estudiantes. Si hacen bien ese trabajo, aunque el estudiante nunca más vuelva a mirar una ecuación, habrá aprendido una valiosa lección.