jueves, 24 de noviembre de 2011

Viaje a Alemania (otra vez)

Finalmente, aquí está la entrada con las cosas interesantes de mi viaje a Alemania de este verano. El título dice "otra vez" porque el verano anterior también estuve, pero en esta ocasión estuve en otra región llamada Turingia. Y tengo previsto un regreso inminente, de hecho a partir de Enero el blog cogerá un tono alemán, ya que me traslado a Múnich durante cuatro meses!!

Bueno, al tema: Lo del verano fue simplemente asistir a unos cursos de física, que no se daban en una universidad, ni en un centro científico, ni nada de eso. Fue en el lugar donde menos cabría imaginar - un pueblecito de 600 habitantes llamado Wolfersdorf, totalmente aislado de grandes ciudades. Creo que precisamente era esa su intención: Que solo nos centráramos en la física.

¡En clase!

Pero, por supuesto, eso no me impidió hacer un poco de turismo por allí. Lo primero que visité fue la ciudad de Leipzig (donde me dejaba mi vuelo). Vamos a ir comentando los sitios donde estuve:

1. Leipzig

Solo estuve allí durante un día, lo justo para hacerme una idea del aspecto que tiene. La sensación que me transmitió fue, sobre todo, de frialdad. No en el sentido térmico (aunque fresquito sí que hacía), sino en que los edificios eran muy grises y austeros. Supongo que una herencia de su pasado comunista en la Alemania del Este. Aunque he leído que las cosas han cambiado, y hay quien la describe como "un París en miniatura". Quizás no estuve el tiempo suficiente como para poder ver las partes nuevas.

Augustusplatz

Minilección de Historia: Entre 1989 y 1990, esta plaza fue el centro de protestas pacíficas contra el gobierno comunista/autoritario que les impuso la República Alemana. No hace mucho de eso, no?

2. Jena

Jena, con unos 100.000 habitantes, es la segunda ciudad más importante de Turingia, y el núcleo urbano más cercano al pueblecito de Wolfersdorf (a 25 km). Así que fue allí donde pasé algunos días por mi cuenta. Y aunque no había casi nada que hacer allí, no me aburrí.

Esta torre es lo único mínimamente vistoso de Jena.

Lo más digno de visita era un planetario, donde pusieron una animación con imágenes del Cosmos acompañadas de música de Pink Floyd (yo creo que le habría pegado más Mike Oldfield, pero bueno). Y un restaurante llamado "XXL" donde me pedí lo que fuera XXL sin saber lo que era porque el menú estaba en alemán, y me trajeron una salchichaza enooorme. Qué rica estaba.
¡Y por la calle vendían salchichas a 2€ y helados a 1€!! Yo alucinaba.

También fue divertido porque pude volver a ver a amigos alemanes que hice cuando estuve de erasmus en Oulu :)

Panorámica de Jena desde arriba.

La ciudad, aunque pequeña, es muy bonita. Muy verde, con calles anchas... Parecía un buen lugar donde vivir con tranquilidad. Nada que ver con el ajetreo de Barcelona.

Una anécdota curiosa es que vi señales de una "Goethe gallery" (galería de Goethe). Pensando que sería un museo de arte (e ignorando que Goethe fue un poeta y no un pintor, jajaja), estuve siguiéndolas un rato sin encontrar ningún museo. Hasta que me di cuenta de que era el nombre de un centro comercial :D

Y otra: durante esos días yo me alojé en el hotel más barato que pude encontrar, y resultó estar muy en las afueras. Tanto, que era como un pueblo aparte con un ambiente muy rural, con animales por ahí y todo esto. Y el "hotel" no era más que la casa de un tipo que alquilaba las habitaciones. Y al tipo este tenía que haberle hecho una foto, porque parecía sacado de unos dibujos animados. Iba vestido con el traje tradicional, estaba gordo... como si fuera la versión adulta del niño alemán de los Simpson! Increíble.

Las cuatro casas del sitio donde me alojé.

3. Erfurt

Un día también fui a visitar Erfurt, ciudad de 200.000 habitantes y capital de Turingia. Sin duda, lo mejor que hice allí fue pedir un plato típico de la región llamado Rostbraten. Una de las cosas más ricas que he comido jamás:

Aaaahhhmmmmmm.... Ojalá me lo estuviera comiendo todavía.

Erfurt es famoso por ser el lugar de origen de Lutero, el fraile que provocó la división de la Iglesia en católicos y protestantes. Allí vivió y estudió hasta los 25 años. Aun sigue en pie el monasterio donde fue ordenado sacerdote:

Monasterio agustino de Erfurt y estatua de Lutero.

Otro de los edificios más importantes es una sinagoga antigua, del siglo XI; lo que la convierte en la más antigua de Europa. Además, es una de las pocas sinagogas (si no la única) que sobrevivieron a la barbarie nazi del siglo XX.

El emblema de la ciudad es una catedral gótica, situada junto a una ciudadela. Desde allí saqué esta vista tan bonita:

Catedral de Erfurt.

También la llaman la "ciudad de los puentes". Tiene un total de 142 puentes que cruzan el río Gera. Son muchos para una ciudad tan pequeña, y es que básicamente te encontrabas con un puente cada pocos metros. Algunos incluso eran de propiedad privada. El más llamativo de todos es el Krämerbrücke (puente de los mercaderes), porque está cubierto por edificios habitados a ambos lados. En el tramo de calle que está sobre el puente hay muchas tiendas turísticas, supongo que de ahí le viene el nombre.

El Krämerbrücke.

4. Weimar

Por último y para completar el viaje, visité Weimar (se pronuncia Vaimar), la cuarta ciudad de Turingia (60.000 habitantes). Realmente esta región de Alemania tiene una densidad de población tirando a baja - tanta población como el país vasco, pero en más del doble de superficie. Y solo hay 4 ciudades que superen los 50.000 habitantes: Estas tres que visité y una más (Gera).

Eso se nota en lo espaciadas que son las ciudades, que no tienen límites para expandirse. Calles anchas, con muchas zonas verdes... Gente con la buena costumbre de desplazarse en bicicleta, y buen transporte público. Precisamente si viajé tanto es porque el tren que las conectaba era barato y pasaba a todas horas.

Bueno, en Weimar no me quedé mucho y había aún menos cosas que ver que Jena. Casi todas las cosas culturales estaban relacionadas con dos poetas alemanes originarios de allí: Goethe (autor de Fausto) y Schiller (autor de Turandot). Había cosas de estos dos por todas partes.

Estatua de Goethe y Schiller.

Weimar también es famoso por el antiguo campo de concentración que está a las afueras. Pero yo no fui a verlo.

5. Wolfersdorf

Finalmente, algo tendré que decir sobre el sitio donde me pasé dos semanas. Fue como un "Gran Hermano" de física. Los organizadores habían reservado todas las habitaciones del hotel de este pueblo. Yo compartía la mía con un compañero de Barcelona. Las clases eran en una sala del mismo hotel. Y nos daban de comer en el mismo hotel.

La entrada del hotel.

La jornada era bastante agotadora: Clases de 9:00 a 13:00, descanso para comer, sesión de problemas de 16:00 a 19:00, pausa para cenar y después de cenar, solución de los problemas de 20:00 a 21:30. Un regimen de trabajo muy propio de alemanes locos.

Pero la comida era increíblemente buena!! Teníamos desayuno buffet buenísimo, y a media tarde nos servían pastelitos, y la comida y cena eran cojonudas. Vaya lujo. Así sí que sacabas energías para trabajar :D

Foto del comedor. Un ambiente muy de pueblo.

Entre unas cosas y otras, apenas sacabas tiempo para nada más. Hay gente que ni siquiera fue a darse una vuelta por el pueblo. No es mi caso, sí que lo hice. Las casas de la gente que vive allí eran preciosas. Muy cuidadas y arregladas. ¡Y tenían un castillo!

El castillo de Wolfersdorf.
Esa planicie verde es el agua del foso cubierta de algas.

Un día nos dieron una visita guiada por el castillo. Al parecer, lo mandó construir algún noble del siglo XVI porque le gustaba ir a cazar por la región. En la II Guerra Mundial, sirvió como almacén de armas o algo así, y acabó sufiendo destrozos. Ahora la gente del pueblo quiere que lo restauren.

Tuvimos más actividades lúdicas organizadas. ¿En qué momento del día?, os preguntaréis. Bueno, esos días solo hacíamos una pausa de 1 hora para comer. La jornada se hacía aún más intensiva y acabábamos a las 19:30. Por ejemplo, un par de días fuimos a montarnos una barbacoa en el monte.

¡Barbacoa de físicos!

Y otras veces íbamos a un pueblo cercano donde tenían una bolera.

Ahí lo tienes, Nota.

Tengo mucha suerte de poder apuntarme a cosas de estas. A cambio de que te den clases de temas de física (que necesitas saber, así que viene bien), te dan buena comida y te organizan cosas divertidas. Además de poder conocer a otros estudiantes de varios países. Esto último es sin duda la mejor parte.

Hablando de conocer a gente, pudimos conocer a dos personajes muy curiosos: Primero, uno de los organizadores, al que conocíamos como "Marathon Man", porque a sus más de 50 años está más en forma que nosotros. Aparte de físico, es atleta, corre maratones y ha participado en el campeonato del mundo de Ironman. Solía invitarnos a ir a correr con él por las mañanas. El primer día fueron algunos, acabaron destruídos y nunca volvieron. Y solo con el entrenamiento diario de un tipo de cincuenta y tantos... jajaja

El segundo personaje era John Cardy, físico superfamoso aunque no lo conozcáis de nada. Galardonado con la medalla Boltzmann y el premio Dirac. De esta gente que no tiene el nobel, pero poco le falta. Fue uno de los profesores de la segunda semana. Solía ir por ahí presentándose a todo el mundo diciendo "Hello, I'm John Cardy!".
El primer día que vino tuve una anécdota graciosa, porque bajé pronto a desayunar (como era buffet, solía ir pronto para que me diese tiempo a aprovecharlo bien), así que estaba yo solo. Y aparece este señor viejito (por entonces yo tampoco lo conocía), se sienta a mi lado y me dice "Hello, I'm John Cardy!". A punto estuve de responderle con un moco como "Tell someone who cares" (Díselo a alguien a quien le importe). Pero solo le dije "Hello". Un rato después bajaron más compañeros, que sí le reconocieron y entonces me di cuenta de quién era. Y de que podía haber aprovechado aquel rato para hablarle de en qué trabajo y todo eso. En fin. También es que soy medio bobo, podía haberlo imaginado: Un señor mayor en el pueblecito de Wolfersdorf, que sabe inglés, que está en el hotel reservado para nosotros... ¿¿Quién será, Dani??

domingo, 16 de octubre de 2011

Festival de Sitges 2011

La entrada sobre el verano tendrá que esperar. En esta prefiero comentar sobre el festival de cine de Sitges, que ha tenido lugar esta semana. Además, así puedo aconsejaros algunas películas.


Sitges es un pueblo a media hora de Barcelona famoso por 1) acoger este festival y 2) su alta proporción de homosexuales. Hacen desfiles del orgullo gay y cosas. Ejem... obviamente, lo segundo no era lo que me interesaba...

El caso es que nunca había estado en un festival de cine, así que no sabía cómo funcionaba. Pero ahora que he estado, sigo sin tener mucha idea. Creo que no he llegado a "experimentarlo" como se supone que hacen los asistentes. Si no, no entiendo que hubiese tantísima gente.

Básicamente, consiste en un auditorio muy grande en el que se proyectan películas una tras otra. Se pueden comprar pases de día (creo), de todo el festival (muy caro), o de cada película por separado. Esto último es lo que yo hice, para ver 3 de las pelis que pusieron, y cada una cuesta lo mismo que una entrada de cine normal. Hay otros dos cines además, en los que proyectan pelis de menor "categoría". ¡Y eso es todo!

Por cierto, he observado algo muy curioso: como después de cada película desalojan la sala, la gente con megapases se va corriendo para ponerse a la cola para volver a entrar de los primeros. O sea, ¿que se pasan el día entre haciendo colas y viendo películas? Muy raro.

Se supone que el cartel es oh-que-pasada porque los rostros que salen no son de personas, sino de robots reales.

Algo que sí mola es que te da la posibilidad de ver películas que no llegan a los cines (también ponen películas que sí lo hacen). Este festival está especializado en cine fantástico y de terror, así que es un poco de mi rollo. Hay predominancia de películas españolas, por supuesto.
Además hay un reparto de premios de algún jurado. No sé si a esto puede asistir público general, tampoco me interesaba.

Y por alguna razón, asisten actores de las películas proyectadas. Unos sí, otros no, es totalmente aleatorio y no avisan de antemano de ello. Y tampoco hay encuentros con los fans ni nada. De hecho, no tengo constancia de que hagan nada, parece que simplemente vienen a pasearse por Sitges. Curioso. Tal vez esto sea el mayor reclamo para los fans del festival.
Por ejemplo, yo me encontré (y me hice fotos) con el humorista Carlos Areces, con la guapísima Leticia Dolera y... con Kyle Reese en persona!!! (el actor Michael Biehn).

Habrá venido a protegerme del Terminator, digo yo.


Este es Carlos Areces, conocido por el programa "Muchachada Nui".


Con Leticia Dolera. Atención al tío con cara de vicioso que hay detrás.


Ahora a lo que interesa, sobre las películas que he visto:

1. Eva

Esta es la mejor película española de ciencia-ficción que he visto jamás. De hecho, podría decir que la única realmente buena. Está ambientada en un futuro parecido al de "Yo, Robot", en el que el uso de robots humanoides se ha popularizado y la gente los tiene de ayudantes en casa y tal. Pero tiene un tono más realista y creíble de lo habitual en la CF.

Y la peli no es de acción: en este marco se cuenta una historia de drama familiar que no tendría mucho interés por sí sola, pero lo adquiere gracias a los detalles futuristas. El prota es un ingeniero que trabaja en que los robots se comporten de manera más humana, pero digamos que para conseguirlo primero ha de entender a las personas que le rodean.

Los efectos especiales están muy bien hechos, nada que envidiar a las pelis americanas. De hecho, han ganado el premio a los mejores efectos del festival.

El estreno es el próximo 28 de Octubre. Os aconsejo que vayáis a verla. Para una peli española decente que hacen...

2. Otra Tierra

Esta es una de esas que no llegan a los cines, y si lo hacen, es en salas diminutas y escondidas. Yo quería verla porque tenía curiosidad. Como la anterior, se trata de un drama ambientado en un marco de ciencia-ficción. Solo que en esta ocasión es un drama de estos con tanta tragedia que la tristeza se hace gratuita. Como yo suelo decir, "películas en las que a los protagonistas les pasan cosas malas porque sí". Es un género en sí mismo, y hay gente a la que le encantan. Personalmente siempre las encuentro muy forzadas.

No es el caso de esta película. En ella se plantea todo un escenario cósmico en el que por un efecto cuántico hay dos tierras (de universos paralelos) en comunicación. Pero todo esto queda en el trasfondo de las desventuras que le ocurren a una chica. Se cuenta una historia muy emotiva y muy triste, que se hace especialmente interesante por los destellos que introduce el tema de la otra Tierra. Por ejemplo, la chica preguntándose si a su doble le habrá ido mejor en su vida, etc.

A mí me gustó. Pero ojo: No es una película que yo fuera recomendando por ahí. Si me gustó es por lo mucho que encajaba con algunos aspectos de mi sensibilidad personal. Normalmente estas pelis tan melancólicas no me van nada, y las detesto porque se me hacen aburridas y excesivamente dramáticas. Entendería perfectamente que os pasase esto.

Por cierto, la protagonista ha ganado el premio a mejor actriz del festival.

3. La Cosa

Esta sí que es de mi rollo. Ciencia-ficción con mucha acción y muchos efectos especiales, como debe ser.

Se trata de una precuela (no un remake!) de la película del mismo título de 1982. La estructura de la trama viene siendo la misma, por eso parece un remake. Para los que no hayáis visto la original: Básicamente trata de que un equipo de científicos encuentran un ser alienígena en la Antártida, que resulta ser un monstruo horrible que además infecta a la gente.

La principal diferencia es que ahora los monstruos ya no son muñecazos. Otra es que el protagonista no es un tipo duro como Kurt Russell, sino una belleza llamada Mary Elizabeth Winstead. Además, la trama tiene más profundidad ya que se cuenta el origen de la criatura. Otra cosa interesante es que en la anterior nunca llegan a explicar bien el tema de la infección, y en esta sí lo hacen.

Personalmente diría que mola el triple que la original, y os la aconsejo a todos los que os gusten las películas de terror, especialmente si os gustó la anterior "La Cosa". La fecha de estreno es el 21 de octubre.

sábado, 1 de octubre de 2011

Regreso

Tras unas largas semivacaciones, y un par de semanas locas en las que el tiempo no me ha sobrado, estoy de vuelta. Próximamente pondré una entrada con lo que haya habido de interesante en mi verano, fotos de viajes y cosas así.
Pero de momento me ha apetecido poner una más cómica, que es la siguiente que veréis aquí debajo...

viernes, 30 de septiembre de 2011

Innovando en la crítica musical

Sería una tarea de enorme magnitud recorrer la gran diversidad de géneros de la escena musical moderna. ¿Cómo mostrar, de la manera más iluminadora y precisa posible, la riqueza de matices que ha alcanzado el ser humano en este arte? ¿En largas y sesudas entradas, examinando cada estilo por separado?

Creo haber encontrado la respuesta: haciendo de la brevedad virtud. Que lo disfrutéis.




























jueves, 4 de agosto de 2011

Ascensión al Perdiguero


La foto de arriba está tomada en la cima del Pico Perdiguero de los Pirineos. Tuve oportunidad de ir allí de excursión hace algo más de una semana con unos compañeros.

Nuestra primera idea era subir el Aneto, que es el pico más alto de esta cordillera, pero con el paso de los días lo fuimos descartando cuando vimos que era necesario usar piolet para escalar un glaciar y tal... Una pequeña locura para un grupo que jamás ha ido a ninguna escalada seria. Así que nos decantamos por subir a uno más accesible y que tenía solo 182 m menos que el Aneto: el Perdiguero, situado en la frontera con Francia y de 3222 m de altura. Seguía siendo una escalada bastante seria pero accesible para gente inexperta.

Las vistas fueron de lo mejor del viaje.

Ya he subido algunas fotos a facebook, pero me gusta más hacer colección de ellas en el blog. Básicamente porque la mayoría son de paisajes.

La Comunidad del Perdiguero

Cinco fuimos los que partimos de la villa de Benasque: un francés, un árabe, un japonés y dos españoles. Mas solo cuatro llegamos a la cima.


Primero caminamos por el valle de Estós. Después de eso, el primer tramo de subida fue este, muy empinado y repleto de piedras rodantes. No era muy divertido, había que tener cuidado a cada paso para no caer rodando cuesta abajo!

Por cierto, pasamos muy cerca, aunque estaba fuera de la ruta, de un albergue conocido como "la cabaña del Turmo" (muy conocido por los fans de Celtas Cortos). Habría sido guay hacerme una foto allí :D

Habría odiado quedar atrapado en un bucle temporal aquel día.

Por el camino encontramos muchas marmotas. Nunca había visto una. Son muy chulas! Y hacen un ruido terrible para lo pequeñas que son.
De hecho, fue divertido porque al comienzo de la excursión, oímos un ruído muy alto que venía de entre los árboles. Nos asustamos mucho pensando que pudiera ser una bestia feroz, como un oso, un troll o algo peor. Más adelante encontramos marmotas... haciendo ese mismo ruido! Ay, gente de ciudad que se asusta de marmotas!

And I hear the cry of an eagle....
Eagle fly free!!

También vimos águilas volando en lo alto. Como molan. Ojalá yo tuviera alas, pensé, para no tener que subir esta montaña arrastrándome por el suelo!

"A ver... aquí dice algo de un zorzal..."

Una vez superado el tramo de las piedras rodantes, llegamos a un punto de silla en el que dejamos a uno de nuestros compañeros. A partir de ahí, pasamos por la izquierda de una mariconada de pico llamado "Perdiguet" (el de la foto de arriba) y nos encaminamos hacia la cima. Empezaba la parte más dura.

Estas rocas son más grandes de lo que parece en la foto.

Porque el problema del Perdiguero es que parece que todo el monte está hecho de rocas enormes puestas unas encima de otras. Supongo que en invierno, cuando se cubra de nieve, es más fácil subir esta pendiente. Pero ahora en verano no te queda otra más que subir usando pies y manos. Muy entretenido, oye.

Subiendo hacia el Monte del Destino...

Y pasaba lo de siempre cuando subes una montaña: que parece que la cima está ahí al lado, pero a medida que vas subiendo, parece que se va alejando y que no llegas nunca. En este caso, además, la cosa se agravaba porque antes de llegar a lo que es el pico tenías que pasar por otros dos picos más pequeños (el "hito" de perdiguero y el no sé qué). Todos estaban conectados por una arista que parecía interminable.
Así que llegabas a una cima y pensabas "por fin!" y entonces mirabas hacia delante y "oh noooo!", había un pico más alto todavía. Como lo que le pasa a Homer cuando intenta escalar el Matacuerno. La segunda vez realmente me engañó. Además que a esa altura ya empiezas a notar la falta de oxígeno, me faltaba el aliento más de lo normal.

Esas montañas son fronterizas. Las nubes cubren Francia.

Pero una vez llegamos arriba, mereció la pena el esfuerzo aunque solo fuera por las vistas. El paisaje es impresionante. ¡Estabamos por encima de las nubes! De nuestro lado hacía muy buen tiempo, despejado, pero mirando al otro lado, a la parte francesa, veíamos nubes debajo de nosotros. A mí eso me flipaba.

Las Montañas Nubladas.

Hacía fresquete allí arriba. Lo supongo, porque allí al lado se podían ver nieves perpetuas de esas, y un lago con iceberg. Pero después de haber hecho ejercicio, no se notaba.

Vistas al lago de Kheled-Zâram.

Lo malo de subir es que luego hay que bajar. Y sí, comprobé lo que dicen los montañistas: bajar es la peor parte. Para subir todavía te agarrabas a las rocas para impulsarte hacia arriba, pero para bajar tenías que ir haciendo equilibrios. Y además ibas con el cansancio acumulado de haber subido.
En total, tardamos 7 horas en subir. Habiendo partido a las 6:30 de la mañana. Calculando que necesitaríamos otras siete para bajar (que así fue), no podíamos demorarnos, o se nos haría de noche en el camino!

Y ahí abajo, el lago de Esgaroth :D

Además no hicimos el mismo recorrido para volver. Quisimos ir por otro sitio para hacer una especie de bucle. Finalmente regresamos sanos y salvos. Una historia de una ida y una vuelta.

Ahora que ya se me ha olvidado lo cansado que acabé aquel día, os aconsejo a los que os guste la montaña que probéis a subir este pico. Merece la pena. Os aconsejo, si vais en verano, que llevéis crema solar o algo así, porque ahí arriba el Sol pega más de lo que parece. Si no, acabaréis con un contraste en plan fresa y nata en las mangas ;)

Nota: Las referencias oscuras de la entrada son de El Señor de los Anillos, El Hobbit y la película "Atrapado en el tiempo".